El ciclismo nacional junior ya rueda y lo hace, un año más, desde Don Benito. La 60ª edición del Circuito del Guadiana abrió la Copa de España 2026 con una prueba rápida, nerviosa y marcada por las caídas, en la que el alcazareño Adrián Lizano firmó un sólido 31º puesto en su debut con el Maguisa Guijuelo.
La cita extremeña, una de las clásicas del calendario y primera de las nueve pruebas puntuables del circuito nacional, volvió a presentar un recorrido exigente de 128,5 kilómetros, con el muro de Magacela como juez definitivo. La carrera estuvo condicionada por una caída masiva en la primera hora que obligó incluso a neutralizar momentáneamente la competición, elevando la tensión en el pelotón desde el inicio.
En ese contexto, Lizano mostró personalidad. El corredor de Alcázar de San Juan logró filtrarse en una escapada numerosa —de 18 ciclistas— que animó la prueba durante muchos kilómetros antes de ser absorbida. Un movimiento que refleja ambición y buena colocación en un día donde sobrevivir sin percances ya era un logro.
En el desenlace, tras la selección provocada en el último paso por Magacela, el alcazareño cruzó meta en 31ª posición, a 18 segundos del vencedor, el ruso Matvei Yakovlev, que se impuso al sprint en un reducido grupo cabecero. También entró en el grupo principal su compañero Carlos González (36º), mientras que Miguel Ángel Gómez fue 89º. Completaron la prueba Nacho García (104º), Álvaro Barros (132º) y Eduardo Rosquete (133º). Diego Barrena no pudo finalizar.
Más allá del puesto, el dato relevante es que Lizano se mantuvo en el gran bloque perseguidor inmediato a los mejores, en una carrera que rodó a una media superior a los 48 km/h. Un estreno competitivo, sin contratiempos y con presencia en los movimientos importantes del día.
El calendario no concede tregua. La próxima parada será el Memorial Juan Pujalte, en San Pedro del Pinatar, segunda cita de la Copa. Ahí comenzará a definirse la regularidad en un certamen donde cada punto cuenta.
Para Adrián Lizano, el curso 2026 arranca con señales positivas. Kilómetros de calidad, protagonismo en carrera y la sensación de que el trabajo invernal empieza a traducirse en hechos. Desde Alcázar, el seguimiento está en marcha. Esto no ha hecho más que empezar.

































































