La jornada 6 de la Liga Veteranos Ciudad Real dejó en Alcázar de San Juan uno de los encuentros más intensos de la temporada. Alcázar Veteranos estuvo muy cerca de puntuar ante Marea Rosa de Villarrobledo, vigente campeón de liga, pero terminó cediendo por 2-3 en un choque marcado por el ritmo, la emoción y la calidad de los goles.
El conjunto visitante asumió el mando desde el inicio, haciéndose fuerte en el centro del campo. Sin embargo, el dominio territorial no se tradujo en ocasiones claras gracias al orden defensivo del equipo local, que supo cerrarse atrás y evitar espacios a la espalda. Incluso, Alcázar dispuso de dos oportunidades muy claras para adelantarse, pero la falta de acierto lo impidió.
El 0-1 llegó mediada la primera mitad en una acción tan inesperada como determinante: un saque de esquina que se cerró hasta convertirse en un gol olímpico. Un jarro de agua fría para los locales, que pese al golpe anímico mantuvieron el orden y se marcharon al descanso con la sensación de que el partido seguía abierto.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro cambió por completo. Más abierto, más vertical y con mayor presencia en las áreas. Alcázar salió decidido a buscar el empate y lo encontró gracias a la picaresca. Tras una falta al borde del área, y mientras Marea Rosa discutía la colocación de la barrera, Roberto Carlos sacó rápido y sorprendió al portero visitante para firmar el 1-1.
El impulso anímico se tradujo de inmediato en el mejor momento local. Apenas dos minutos después, Darío protagonizó la jugada del partido: control en banda izquierda, recorte hacia dentro y un disparo desde la esquina del área que se coló por la escuadra. Un auténtico golazo que ponía el 2-1 y desataba la euforia.
Cuando Alcázar parecía tener el partido donde quería, el alto ritmo jugó en su contra. Marea Rosa reaccionó con rapidez y, en apenas tres minutos, dio la vuelta al marcador. Primero, tras un disparo que Sergio logró desviar, cuyo rechace fue aprovechado por el delantero visitante para el 2-2. En la jugada siguiente, un centro lateral terminó en un remate de cabeza en el área pequeña que supuso el definitivo 2-3.
Sin apenas margen de reacción, el partido llegó a su final dejando la sensación de que el empate habría sido el resultado más justo por los méritos de ambos conjuntos.
Más allá del resultado, Alcázar Veteranos dejó una imagen muy competitiva ante uno de los grandes favoritos al título, incluso pese a las lesiones sufridas durante el encuentro.
El equipo ya piensa en la jornada 7, donde afrontará un nuevo desafío con sabor a derbi: la visita al actual líder en Tomelloso, en otro duelo de máxima exigencia dentro de la Liga Veteranos Ciudad Real.

































































