El Club de Billar Alcázar ha hecho pública la situación que atraviesa tras el cambio de horario y de cerradura en el Casino donde tiene ubicada su sede, una decisión que, según su presidente, Eugenio Cruz, impide el acceso libre a la sala y pone en riesgo competiciones oficiales ya programadas en la ciudad.
La comparecencia ante los medios se produce después de que el club haya visto limitado su acceso al salón de billar, asignado por el Ayuntamiento hace aproximadamente seis años. Desde entonces, los propios socios han invertido más de 18.000 euros en el acondicionamiento del espacio para albergar entrenamientos y torneos de nivel profesional.
Según ha explicado Cruz, en 2022 se firmó un acuerdo con la directiva del Casino que recogía expresamente el derecho del club a acceder por la puerta principal y por la puerta específica del billar, con el objetivo de garantizar la celebración de entrenamientos y competiciones en horarios distintos a los de la sociedad.
El reciente cambio de cerradura obliga ahora a los deportistas a ajustarse al nuevo horario general, con apertura a las 11:00 horas. Una circunstancia que consideran incompatible con la organización de campeonatos, cuyos partidos comienzan habitualmente a las 9:00 horas y requieren tareas previas de limpieza y preparación desde primera hora de la mañana. “El horario hace inviable cualquier competición oficial”, ha asegurado el presidente.
Torneos y competiciones en el aire
Las consecuencias ya se han materializado. Un torneo previsto para los días 27, 28 de febrero y 1 de marzo ha sido trasladado a Albacete ante la imposibilidad de celebrarlo en Alcázar.
A finales de marzo está programado otro campeonato de tres días cuya celebración depende de que la situación se resuelva en las próximas semanas. Pero la principal preocupación del club es el Gran Premio de España concedido por la Federación Española de Billar, previsto del 14 al 19 de abril.
El evento reuniría en la localidad a entre 30 y 40 jugadores procedentes de distintos puntos del país, muchos de ellos acompañados por familiares, con el consiguiente impacto en hoteles, restaurantes y comercio local. “Si no se celebra, no solo será un descrédito para el club, sino también para Alcázar”, advierte Cruz.
En esta línea, el presidente ha trasladado la situación tanto a la concejalía de Deportes como a la alcaldesa, quien ostenta el cargo de presidenta de honor de la entidad. No obstante, hasta la fecha no se ha alcanzado una solución.
Cruz considera que la intervención del concejal de Deportes podría desbloquear el conflicto mediante el cumplimiento del acuerdo firmado en 2022. “Es cuestión de voluntad y de hacer valer lo pactado”, señaló.
Actualmente, el club está integrado por 30 socios y advierte de que la falta de acceso a su propia sede compromete no solo su actividad deportiva, sino también la imagen de Alcázar como ciudad capaz de acoger competiciones oficiales de ámbito nacional.





































































