El Teatro Emilio Gavira ha acogido durante la tarde del viernes 20 de febrero de 2026, la 22ª edición del Festival de Manos Unidas en Alcázar de San Juan, una cita solidaria que, enmarcada en la 67ª Campaña contra el Hambre, ha vuelto a llenar el auditorio gracias a la implicación de academias de baile, centros educativos y numerosos vecinos y vecinas que, conscientes de la importancia de la cooperación al desarrollo, han querido sumar su apoyo. Al evento han asistido el concejal Pedro Noblejas y la concejala Marian Organero, quienes, en representación del Ayuntamiento, han mostrado el respaldo institucional a esta iniciativa.
El espectáculo, que ha contado con la participación de la escuela de Alma María García, Spirit Dance, Dancea y Ana Rocío, y de la asociación Coros y Danzas de Alcázar de San Juan, además de contar con otras actuaciones musicales, se ha presentado como una muestra del talento local que, puesto al servicio de una causa solidaria, adquiere una dimensión aún mayor. Emilia Salinas Martínez, responsable local de Manos Unidas en el municipio, ha señalado que «todo trabajo merece la pena por la causa», al tiempo que ha agradecido al Patronato Municipal de Cultura la cesión del teatro y a las escuelas «que ponen todo su entusiasmo colaborando cada año», recordando que el objetivo último es sostener proyectos que combatan el hambre y la pobreza.
Los fondos recaudados, que se destinarán íntegramente a proyectos de desarrollo impulsados por la organización, adquieren especial relevancia en un contexto internacional marcado por la desigualdad y los conflictos, ante el que, tal y como ha expresado la coordinadora de Manos Unidas en Alcázar de San Juan, Emilia Salinas Martínez, «¿qué menos que poner nuestro granito de arena?», subrayando que la cooperación constituye una herramienta imprescindible para mejorar las condiciones de vida de millones de personas.
El festival forma parte del programa de actividades organizado en la localidad con motivo de la Campaña contra el Hambre, que alcanza su 67ª edición y que incluye, además de este espectáculo artístico, la celebración de la Cena del Hambre, vigilias y la venta de productos en tiendas solidarias, cuyos beneficios se suman a la financiación de proyectos en países del Sur.





































































