El Yugo UD Socuéllamos no pudo sacar nada positivo de su visita a la UB Conquense, donde cayó por 2-1 en el encuentro correspondiente a la jornada 31 del grupo V de Segunda RFEF. Una derrota que supone la segunda consecutiva para el conjunto ciudadrealeño y que complica, aún más si cabe, sus opciones de permanencia.
El choque arrancó con ritmo y alternancia de ocasiones, con ambos equipos tratando de imponer su estilo desde los primeros compases. El Socuéllamos se mostró activo en ataque en los minutos iniciales, buscando sorprender a un Conquense que, poco a poco, fue haciéndose con el control del partido.
A medida que avanzaba el primer tiempo, los locales comenzaron a generar más peligro, obligando a intervenir en varias ocasiones a Adri López, que sostuvo a su equipo con actuaciones de mérito. Gracias a ello, el conjunto socuellamino logró mantener el empate sin goles al descanso pese al empuje rival.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro cambió de escenario. El Conquense dio un paso al frente y consiguió adelantarse en el minuto 52, en una acción que terminó dentro de la portería visitante tras un disparo desde la frontal. Apenas unos minutos después, en el 55, los locales ampliaban su ventaja con el 2-0, dejando el partido muy cuesta arriba para los de Emilio Ferreras.
A partir de ahí, el Socuéllamos trató de reaccionar moviendo el banquillo y buscando mayor presencia ofensiva. El esfuerzo tendría recompensa en el tramo final, cuando Marcos Legaz recortaba distancias y ponía el 2-1, abriendo un último hilo de esperanza.
Con el marcador ajustado, el conjunto visitante lo intentó hasta el final, generando varias llegadas que pudieron cambiar el signo del encuentro, pero el empate no terminaría llegando.
Con este resultado, el Yugo UD Socuéllamos continúa como colista con 27 puntos, a 10 de la salvación, lo que deja la permanencia en una situación muy complicada a falta de pocas jornadas para el final.
El equipo deberá centrarse ahora en el próximo compromiso, en el que recibirá en el Paquito Giménez al CF Fuenlabrada, con la necesidad urgente de sumar para seguir creyendo en una salvación que cada vez se antoja más difícil.



































































