El Yugo UD Socuéllamos sufrió un duro revés este fin de semana en el Paquito Giménez tras caer por 2-5 frente al Elche Ilicitano en el encuentro correspondiente a la jornada 24 del grupo V de Segunda RFEF. Una derrota que pone fin a la racha de tres jornadas consecutivas sin perder y que mantiene al conjunto socuellamino como colista con 19 puntos, a nueve de la zona de salvación.
La mañana no comenzó bien para los de Emilio Ferreras. El filial ilicitano salió con mayor intensidad y precisión, dominando el ritmo del partido desde los primeros minutos. Antes de alcanzar la media hora larga de juego, el marcador ya reflejaba una desventaja considerable para los locales, que vieron cómo el conjunto visitante se adelantaba con claridad y castigaba cada desajuste defensivo.
El Socuéllamos trató de reaccionar tras el 0-3 encajado en el minuto 36, encontrando un rayo de esperanza antes del descanso cuando Carmelo transformó un penalti cometido sobre José Carlos para establecer el 1-3. Sin embargo, la sensación era que el Ilicitano había mostrado una versión muy sólida y efectiva durante los primeros cuarenta y cinco minutos.
En la segunda mitad, el Yugo dio un paso al frente. Con mayor presencia ofensiva y más riesgo en la presión, logró recortar distancias en el marcador con el 2-3, que hizo creer a la grada en una posible remontada. El Paquito empujaba y el equipo parecía meterse de nuevo en el partido.
Pero la alegría duró poco. Apenas un minuto después, el Ilicitano aprovechó una acción por banda para volver a ampliar la diferencia y colocar el 2-4, un golpe anímico del que ya resultó complicado recuperarse. El Socuéllamos, que protestó varias decisiones arbitrales durante el encuentro, intentó estirarse con más corazón que claridad, pero el conjunto visitante supo gestionar la ventaja y terminó cerrando el choque con el definitivo 2-5.
La derrota, más allá del resultado, duele por el momento en el que llega, ya que frena la dinámica positiva de las últimas semanas. El Yugo continúa último con 19 puntos y sigue viendo la permanencia a nueve de distancia, en una categoría donde cada jornada exige la máxima concentración.
Ahora tocará levantarse y centrarse en la próxima salida, que llevará al conjunto socuellamino a medirse a la RSD Alcalá, en otro desafío mayúsculo para un equipo que sigue peleando por mantener viva la esperanza.

































































