La Diputación Provincial de Toledo, a través del Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales y en colaboración con GESMAT y Cáritas Diocesana de Toledo, avanza en la implantación de la recogida selectiva de residuos textiles en la provincia con la instalación de nuevos contenedores específicos.
La diputada de Medio Ambiente, Marina García, ha participado hoy en Argés en la presentación oficial de estos contenedores, acompañada por el alcalde de la localidad, Jesús Guerrero, y por el gerente de Inserta Toledo, Francisco Villacampa, entidad promovida por Cáritas Diocesana y responsable de la gestión social del proyecto.
Esta actuación ha permitido la instalación de 171 nuevos contenedores, ampliando la red provincial a más de 350 puntos de recogida, en cumplimiento de la Ley de Residuos 7/2022, que obliga a las administraciones locales a implantar sistemas de recogida separada de textil.
La diputada de Medio Ambiente ha destacado que “la Diputación de Toledo da hoy un paso importante hacia un modelo más sostenible y responsable”, remarcando que “cumplimos así con la normativa vigente, pero, sobre todo, facilitamos a la ciudadanía una forma sencilla de reciclar y reutilizar su ropa”.
El proyecto ha contado con una ayuda superior a los 178.000 euros procedente de los Fondos Europeos Next Generation para la adquisición de los contenedores, facilitando a los municipios un sistema accesible, cercano e identificable para la recogida de ropa y calzado usados. Gracias a este sistema, las prendas recogidas podrán ser reutilizadas o recicladas, contribuyendo a la reducción de residuos y al impulso de la economía circular.
Un modelo de economía circular con corazón social
En este sentido, Marina García ha subrayado que “este proyecto no solo impulsa la economía circular y reduce residuos, sino que además tiene un claro componente social, generando oportunidades de inserción laboral para quienes más lo necesitan”.
La gestión del servicio se realiza en colaboración con Inserta Toledo, empresa de inserción sociolaboral de Cáritas Diocesana, reforzando el valor social de la iniciativa.
Finalmente, la diputada ha puesto en valor la colaboración institucional y social, afirmando que este proyecto “es un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones y entidades sociales puede transformar un residuo en un recurso con valor ambiental y, sobre todo, humano”.








































































