Alcázar de San Juan se prepara para convertirse en un referente nacional en neurorehabilitación con la apertura del Centro de Investigación y Rehabilitación Neurológica (CIRN), un espacio que combina tecnología de última generación, excelencia clínica y un enfoque centrado en la persona y su entorno. “Este centro es el primero de carácter ambulatorio de máxima especialización para todos los pacientes con daño cerebral sobrevenido, como ictus, traumatismos craneoencefálicos, tumores, infecciones, anoxia cerebral y también enfermedades neurodegenerativas”, explica el doctor Antonio Felizola, impulsor del proyecto junto con Herminio García-Baquero Arias.
Tecnología y un equipo multidisciplinar con atención personalizada desde el primer día
El centro está diseñado para ofrecer intervención precoz, intensiva y personalizada, especialmente durante los primeros seis meses tras un accidente cerebral, un período crítico para la recuperación gracias a la neuroplasticidad. “Desde el minuto uno en cuanto ocurre el evento, hay que trabajar con el paciente de una manera integral y personalizada. Esa es la clave de la neurorehabilitación”, subraya Felizola, recordando que cada año se producen 17 ictus diarios en Castilla-La Mancha, cada vez en personas más jóvenes.
«El daño cerebral adquirido es una realidad que irrumpe de manera inesperada, en cuestión de minutos una vida puede cambiar», destaca.
El centro ocupa más de 500 metros cuadrados y cuenta con un equipo multidisciplinar altamente especializado: neurólogos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas en neurorehabilitación, neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, enfermería y trabajadores sociales. «Este centro nace de una convicción profunda, detrás de cada diagnóstico hay una persona, detrás de cada secuela hay una historia y detrás de cada historia hay un futuro posible», añade.
La selección de equipos y recursos ha sido fruto de visitas a centros de referencia internacionales y nacionales, como el Instituto Guttmann y el Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona, el Hospital Aita Menni en el País Vasco, el Hospital Beata María y el centro hospitalario Ntra. Sra. del Rosario en Madrid, para garantizar que cada herramienta sea realmente útil para la recuperación del paciente.
“Las máquinas son espectaculares, pero lo más importante es la calidad humana, aquí comprendemos eso, la rehabilitación no es solo recuperar funciones, es reconstruir proyectos de vida», asegura Felizola.
Investigación, formación y cobertura integral
El daño cerebral no solo afecta al paciente, sino también a su entorno. Por ello, el centro incluye espacios de formación y asesoramiento para familiares, con talleres prácticos para aprender a acompañar y cuidar al paciente en el hogar durante todo su proceso de recuperación. “Un ictus no afecta solo a la persona, afecta a todo el entorno familiar, a la autonomía, a la dinámica en el hogar, a la salud emocional de todo lo que rodea a la persona y es muy duro no saber cómo actuar”, explica Felizola.
Además de la atención clínica, el centro desarrollará programas de investigación y formación vinculados a universidades, hospitales y profesionales del sistema público de salud. La actualización constante de los profesionales garantiza excelencia y calidad asistencial en cada sesión. “La formación es una rueda que no puede parar nunca”, destaca Felizola.
El centro ofrecerá atención integral a pacientes públicos, privados y de mutuas, garantizando un mismo nivel de excelencia para todos. Su capacidad inicial permitirá atender hasta 100 pacientes al día, priorizando sesiones personalizadas e intensivas. “Este centro se basa en cinco pilares fundamentales: atención interdisciplinar, intervención individualizada, tecnología aplicada, atención a la familia y reinserción social y laboral”, subraya Felizola.
Un proyecto con rostro humano
El proyecto ha contado con el apoyo de la familia García Baquero Arias, el SESCAM y el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, que han acompañado la iniciativa desde sus inicios. Felizola recuerda que la idea surgió al observar la necesidad de ofrecer atención especializada y cercana a pacientes de toda la comarca y Castilla-La Mancha.
“Es un centro muy necesario. Queremos abrir cuanto antes y que la sociedad vea que invertir en cuidados es invertir en futuro”, concluye.











































































