El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha anunciado hoy que propondrá a los órganos internos de la institución provincial la concesión del Quijote al Mérito Socioeducativo de la Provincia de Ciudad Real a la Facultad de Educación por el desarrollo del programa de prácticas educativas en los campamentos saharauis. El anuncio lo ha realizado durante el acto de presentación de la vigésima edición del proyecto, celebrado en la Facultad de Educación de Ciudad Real, una iniciativa que comenzó en el curso 2002-2003 y que este año contará nuevamente con el respaldo económico de la Diputación, que destina 50.000 euros a su financiación.
El acto ha reunido al rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, al decano de la Facultad de Educación, Pedro Salido, y a las coordinadoras del programa, Marina Pérez Camacho y María Teresa Bejarano, que han presentado una nueva edición de esta iniciativa formativa que permitirá que alrededor de 70 estudiantes universitarios se desplacen, a partir del 7 de abril, tres semanas a los campamentos de refugiados saharauis de Tiufado.
Valverde ha subrayado la trascendencia de esta iniciativa, que ha calificado como un proyecto de gran valor no solo para la Facultad de Educación y para la Universidad de Castilla-La Mancha, sino también para el conjunto de la provincia y para la sociedad en general.
Ha mencionado el compromiso histórico que mantiene la sociedad española con el pueblo saharaui desde 1975, cuando España abandonó el Sáhara Occidental tras la Marcha Verde, una circunstancia que dejó a la población saharaui en una situación de incertidumbre política, social y cultural que, medio siglo después, aún no se ha resuelto.
En este contexto, Valverde, que ha estado acompañado durante el acto por la vicepresidenta responsable del Área de Atención a las Personas de la Diputación de Ciudad Real, Encarnación Medina, ha señalado que el pueblo saharaui mantiene un profundo vínculo con España y con la lengua española, que consideran una de sus lenguas maternas y un elemento de identidad cultural y proyección internacional. Por ello, ha insistido en que existe un compromiso moral que debe seguir traduciéndose en iniciativas concretas de apoyo y cooperación.
Ha recordado que la Diputación de Ciudad Real colabora con este proyecto desde su puesta en marcha en el curso 2002-2003 y que, salvo la interrupción provocada por la pandemia, el alumnado de la Facultad de Educación ha mantenido de manera continuada este programa formativo en los campamentos de Tiufado.
También ha afirmado que se trata de uno de los proyectos socio educativos y socioculturales más relevantes no solo de la provincia y de Castilla-La Mancha, sino también del conjunto del país, un verdadero sello de calidad del que pocas facultades pueden presumir. Durante estas dos décadas de trayectoria, más de dos mil estudiantes han participado en el programa, que combina el refuerzo del aprendizaje del castellano, la promoción de la intercultural y el desarrollo de actividades educativas, especialmente en el ámbito de la educación física.
No obstante, ha destacado que el verdadero valor del proyecto reside en la experiencia humana que genera, ya que más allá de su dimensión educativa supone una experiencia de convivencia y de afecto con el pueblo saharaui. En este sentido, ha explicado que, aunque los estudiantes realizan una aportación educativa importante, la experiencia se convierte también en un aprendizaje vital para quienes participan en ella al convivir durante tres semanas con las familias de los campamentos y conocer de primera mano su realidad.
El presidente de la institución provincial ha puesto en valor el compromiso del alumnado y del profesorado que hacen posible este programa y ha asegurado que la Diputación se siente profundamente orgullosa de colaborar en una iniciativa que considera ejemplar.
240.000 euros para el pueblo saharaui
En relación con el apoyo institucional al pueblo saharaui, Valverde ha explicado que la Diputación de Ciudad Real destina cada año alrededor de 775.000 euros a proyectos de cooperación internacional y ha señalado que aproximadamente entre 230.000 y 240.000 euros de esa cantidad se dirigen específicamente al apoyo al pueblo saharaui. En este sentido, ha detallado que dentro de ese compromiso se incluyen los 50.000 euros que la institución provincial aporta al programa de prácticas educativas que desarrollan los estudiantes de la Facultad de Educación en los campamentos de Tiufado, una ayuda que permite hacer posible el desplazamiento y la intervención educativa del alumnado. Ha añadido que la Diputación destina también cerca de 70.000 euros a ayudas de emergencia alimentaria, que se canalizan a través de distintas organizaciones que trabajan sobre el terreno para garantizar el suministro de alimentos a la población refugiada, y que mantiene una aportación de alrededor de 25.000 euros para el sostenimiento de servicios sanitarios en el hospital de Rabaniza, uno de los centros médicos de referencia en los campamentos.
Asimismo, ha recordado que la institución provincial participa en el programa “Vacaciones en Paz”, que permite que niños saharauis pasen el verano en la provincia acogidos por familias, una iniciativa a la que se destinan casi 70.000 euros, y que además se financia con unos 25.000 euros un programa de atención sanitaria en el centro de Consolación destinado a que menores saharauis con distintas patologías puedan recibir tratamiento y seguimiento médico. Valverde ha subrayado que todas estas actuaciones reflejan el compromiso sostenido de la Diputación con el pueblo saharaui y ha reiterado que se trata de un pueblo que ha demostrado una enorme capacidad de resiliencia a lo largo de décadas.
Y ha concluido anunciando su intención de proponer que el proyecto educativo que desarrolla la Facultad de Educación sea reconocido en el marco del Día de la Provincia de Ciudad Real, que se celebra cada año en torno al último fin de semana de junio y en el que se entregan los galardones denominados Quijotes de la Provincia en diferentes ámbitos.
En este sentido, ha señalado que planteará que se conceda el Quijote al Mérito Socioeducativo a la Facultad de Educación de Ciudad Real por el desarrollo de este programa educativo en los campamentos saharauis, un proyecto que ha calificado como ejemplar por su dimensión formativa, solidaria y humana.
Por su parte, el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, ha destacado que el programa de prácticas educativas en los campamentos saharauis se inició en el curso 2002-2003 y que el próximo viaje corresponderá a su vigésima edición. Durante este tiempo, más de 4.000 personas han sido receptoras de las acciones educativas desarrolladas en los campamentos y más de 2.000 estudiantes de la Facultad de Educación han participado en esta experiencia formativa.
Garde ha agradecido de manera especial el apoyo de la Diputación de Ciudad Real y de su presidente, Miguel Ángel Valverde, destacando que esta colaboración no solo tiene una dimensión económica, sino también humana. Asimismo, ha reconocido el trabajo del equipo docente y de las coordinadoras del proyecto. Y ha señalado que esta iniciativa transforma tanto la vida de los niños y niñas que reciben la formación como la de los propios estudiantes que participan en la experiencia.
Ha afirmado que se trata de un proyecto plenamente alineado con el compromiso social de la universidad y ha expresado su deseo de que el esfuerzo realizado por la Facultad de Educación pueda ser reconocido también en convocatorias nacionales de premios.
El decano de la Facultad de Educación de Ciudad Real, Pedro Salido, ha incidido en que esta iniciativa nació con el objetivo de ofrecer al estudiantino, futuros profesionales de la educación, la oportunidad de colaborar con el pueblo saharaui y compartir experiencias educativas en un contexto muy distinto al habitual.
Ha comentado que se trata de una experiencia de aprendizaje mutuo en la que los estudiantes aportan conocimientos, recursos e ilusión, pero regresan con una visión mucho más amplia del valor real de la educación. También ha destacado que el proyecto es posible gracias a la colaboración interinstitucional y al respaldo continuado de entidades como la Diputación de Ciudad Real, las Cortes de Castilla-La Mancha y el propio Rectorado de la universidad.
Una de las coordinadoras del proyecto, Marina Pérez Camacho, ha informado acerca de que el equipo coordinador se encarga de preparar a los estudiantes que participan en el programa, acompañarlos durante el viaje y poner en marcha las intervenciones educativas en los campamentos.
Y la también coordinadora María Teresa Bejarano ha confirmado que los integrantes de la vigésima edición del proyecto partirán el próximo 7 de abril hacia los campamentos de refugiados saharauis y que el cambio de fecha se debe a la coincidencia en febrero con el mes de Rabadán.
Ha detallado que la estancia tendrá una duración aproximada de tres semanas, durante las cuales los estudiantes desarrollarán intervenciones educativas en madrazas, institutos y guarderías, ampliando así el alcance formativo de un programa que se ha consolidado como una de las iniciativas solidarias más emblemáticas de la Facultad de Educación de Ciudad Real.








































































