Según desveló durante la inauguración esta andaluza de nacimiento y madrileña de adopción, llegó tarde a este mundo complejo y apasionante de la pintura, que se ha convertido en algo muy importante en su vida. Escaso tiempo hace que ha descubierto los valores pictóricos que ofrece el paisaje manchego al que afirma volverá para recorrer sus viñedos y molinos, así como la oportunidad que le brinda estos campos de múltiples tonos cambiantes de luz.
La obra que presenta en la Posada de los Portales tiene un lenguaje de paisaje y naturaleza a la que da vida una paleta valiente de color para adentrarse en temas por los que se ha interesado, principalmente el paisaje, flores y bodegones y también algunos motivos taurinos. Son una treintena de trabajos pictóricos los que se pueden disfrutar en esta exposición que permanecerá abierta hasta el 19 de febrero.





































































