Las Jornadas se presentaron hoy en uno de los establecimientos participantes en esta séptima edición en la que “ya está muy consolidado”, tanto que ya el año pasado se tuvo que empezar a servir el guiso dos días en lugar de uno como se había hecho en años anteriores y ha aumentado el número de hosteleros participantes pasando de 20 a 24, explicó el presente del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT), Miguel Ángel Martínez.
En 2010 se sirvieron más de 2.500 menús de guiso de bodas, dado “el eco” que ha ido adquiriendo este acontecimiento no sólo en Alcázar, sino en la comarca y en comunidades autónomas limítrofes.
En la organización de las jornadas participa el CIT, el gremio de Hostelería de la CEOE-CEPYME y el Ayuntamiento. En nombre de los hosteleros, Víctor García señaló que en Alcázar “es en el único sitio donde se hace el auténtico guiso de bodas, porque seguimos reivindicando que fue aquí donde se hizo”, en referencia al Quijote.
El éxito de estas jornadas ya ha comenzado antes de celebrarse, puesto que a falta de una semana para que se haga, muchos restaurantes ya tienen agotada la reserva. Además, indicó que esta circunstancia ha vuelto a poner en la circulación de los menús de las casas este plato, puesto que “nosotros tasamos en el mercado la gallina que se vende” y aumenta en estos días que mucha gente se anima a preparar el guiso en casa.
García recordó que la hostelería debe estar preparada para atender la demanda de la comarca y pidió a los alcazareños que “se animen porque hay que echar imaginación y trabajo para seguir adelante”.
Asimismo explicó que la elección de Mary Monreal como madrina responde a que “Alcázar le debe mucho” y la de Javier Ruiz “por ser el Messi de Onda Cero” y en conjunto “porque no hay nadie tan importante como ellos”.
El gerente de Bodegas Viñasoro, donde se ha hecho la comida presentación, Vicente Romero se mostró satisfecho por participar en “una iniciativa que hay que seguir llevando hacia adelante”.
El alcalde Diego Ortega manifestó que este acontecimiento “vuelve a poner a Alcázar de San Juan como referente no sólo en trenes o por su magnífico hospital, sino también por lo gastronómico para potenciar el turismo y dentro de esta situación potenciar la economía”, vinculada especialmente a este sector.
El turismo gastronómico que propician las jornadas del guiso de bodas incide, según el primer edil en la puesta en valor del “mayor potencial con que cuenta Alcázar de San Juan que es el Quijote”. En esta labor contribuyen los 24 establecimientos participantes que contribuyen a que “la gente venga a Alcázar de San Juan y tenga aquí esa acogida y calor que propicia la ciudad”, por lo que dijo “espero que sea un éxito de participación”.
Mary Monreal, por su parte, agradeció el nombramiento como madrina de las Bodas de Camacho y se mostró “encantada de volver a revivir mis años jóvenes con el recuerdo a la cantante que lo dio todo por esta tierra y por este pueblo”.
El periodista Javier Ruiz dijo que era un honor para él ser el padrino de las Bodas de Camacho porque vio nacer estas jornadas en su programa de radio y comprometió a cumplir con la función atribuida de divulgar que “el guiso está aquí en Alcázar y hay un mercado importante alrededor” susceptible de venir a degustar este plato como son las comunidades autónomas limítrofes.
Ruiz echó mano del Quijote para recordar que estas jornadas cumplen con las prebendas de Cervantes que en el capítulo XX de la segunda parte, dice que el guiso va con gallina y que los cocineros pasaban de 50 limpios y diligentes, comparándolo con la participación de diversos restaurantes.
El padrino señaló que en La Mancha está bien aprendido lo que es la crisis y destacó la capacidad de los manchegos de adaptación a esta coyuntura. Pero ante ello, insistió en que es necesario aplicar dosis de “talento”, tener iniciativas y “hacer las cosas bien en su pequeño ámbito”.
Los valores del Quijote de tesón, valía, constancia, talento “sirven para salir de la crisis, así como siendo tan generoso como Camacho y tan talentoso como Basilio” que finalmente consiguió casarse con Quiteria. Estas jornadas del guiso de bodas han conseguido que “el último fin de semana de noviembre se hable de Alcázar en todos sitios”.









































































