Pregunta “si no es competencia defender los intereses de los ayuntamientos ante una situación de extrema gravedad y cuando están asfixiados ante el retraso en la firma de los convenios y los impagos del Gobierno de Page”
Considera que “Caballero ha demostrado que está utilizando la Institución Provincial políticamente para ser “la muleta” de Emiliano García-Page”
“Caballero ha impedido que se debata una moción en Pleno y ha invitado al Grupo Popular a que lo haga ante los medios de comunicación, para no dejar retratado a su jefe, Page, como ejemplo de mal político”
El portavoz del Grupo Popular, Adrián Fernández, ha asegurado que “Caballero ha rechazado incluso la urgencia de dicha moción y ha invitado al Grupo Popular a que lo haga ante los medios de comunicación para no dejar a Page en un pésimo lugar”.
Fernández ha indicado que José Manuel Caballero finalmente “se ha quitado la careta y que se ha retratado demostrando que está utilizando la Institución Provincial políticamente para ser la muleta de Emiliano García-Page y sustentar las políticas del yo invito y tu pagas”.
El portavoz popular ha explicado que la moción del Grupo Popular “pretendía que la Diputación Provincial instara a la Junta a firmar con carácter inmediato y urgente los convenios de servicios sociales; que el Pleno acuerde instar al Gobierno regional a proceder al pago inmediato al primer libramiento correspondiente a los mismos y que se inste al Gobierno regional a mantener, como mínimo, los compromisos asumidos por los ayuntamientos en materia de servicios sociales, sin que se proceda a ningún recorte como los que se están produciendo en materia de horas de prestación de ayuda a domicilio”.
Adrián Fernández se ha preguntado “si es competencia de la Diputación hacer conciertos en la naturaleza, iluminar fachadas y lanzar campañas de autobombo y no lo es defender los intereses de los ayuntamientos ante una situación de extrema gravedad y cuando están asfixiados ante el retraso en la firma de los convenios y los impagos del Gobierno de Page”.
Está convencido de que “sin los ayuntamientos y la diputaciones provinciales, Castilla-La Mancha no estaría al borde del precipicio, estaría definitivamente acabada”.







































































