Bodegas Símbolo ha finalizado la ampliación de sus instalaciones en Campo de Criptana, un proyecto que permitirá a la cooperativa superar los 30 millones de litros de capacidad de almacenamiento gracias a la incorporación de nuevos depósitos. La actuación, que se enmarca en el proceso de modernización emprendido por la entidad en los últimos años, incluye además la instalación de placas solares, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia un modelo de producción más sostenible.
Las obras fueron visitadas este viernes, 31 de julio, por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, y el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro, acompañados por la presidenta del consejo rector de Bodegas Símbolo, M.ª José Pérez, y varios miembros del consejo rector.

En su intervención, Mª José Pérez destacó que esta ampliación permitirá responder al crecimiento experimentado por la entidad en las últimas campañas y consolidar su capacidad para afrontar el futuro con mayores garantías. Pérez subrayó que las ayudas del programa Vinati han sido determinantes para hacer posible unas inversiones que, según señaló, habrían sido inviables únicamente con recursos propios. «En los últimos cuatro años hemos podido acometer inversiones de un tamaño considerable que económicamente no hubieran sido viables sin el apoyo financiero de estas ayudas.»
La presidenta agradeció además el compromiso de los más de 400 socios que forman parte de Bodegas Símbolo y reivindicó el papel de las cooperativas como motor económico del medio rural. «Somos las empresas más grandes de nuestros pueblos; impulsamos el sector primario y generamos actividad económica en muchos otros sectores.»

Asimismo, Mª José Pérez hizo referencia a uno de los asuntos que más preocupa al sector vitivinícola: la disponibilidad de agua. En este sentido, defendió la necesidad de garantizar este recurso para asegurar la viabilidad de las explotaciones agrícolas y el futuro del campo manchego.
El alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro, puso en valor la trayectoria de Bodegas Símbolo y aseguró que la cooperativa representa un ejemplo de la evolución del cooperativismo manchego, capaz de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado gracias al esfuerzo de sus socios y al apoyo de las administraciones.
A su juicio, las ayudas públicas actúan como un auténtico «efecto palanca», al facilitar inversiones que mejoran la competitividad de las cooperativas y generan riqueza y empleo en el territorio.
Lázaro aprovechó además la visita para trasladar al consejero dos de las principales inquietudes del sector agrario en la comarca. Por un lado, mostró su preocupación por las posibles consecuencias de la futura planificación hidrológica del Guadiana y las limitaciones que pudiera imponer sobre el uso del agua. Por otro, reclamó medidas frente a la creciente sobrepoblación de conejos, cuyos daños afectan cada vez a un mayor número de explotaciones agrícolas y, especialmente, a los viñedos.

Por su parte, el consejero Julián Martínez Lizán destacó que Bodegas Símbolo es un referente del cooperativismo de Castilla-La Mancha por su apuesta constante por la innovación y la modernización de sus instalaciones.
La ampliación recientemente finalizada ha supuesto una inversión cercana a los 442.000 euros, de los que más de 209.000 euros han sido financiados mediante las ayudas Vinati. Además, recordó que la cooperativa ha recibido 862.000 euros en las tres últimas convocatorias de este programa, lo que ha permitido movilizar inversiones superiores a 1,75 millones de euros.
El responsable regional de Agricultura anunció también la resolución de 49 nuevos proyectos Vinati en Castilla-La Mancha, que movilizarán 38,3 millones de euros de inversión con una financiación pública de 12,8 millones de euros, destinada a seguir mejorando la competitividad del sector vitivinícola.
El agua y la plaga de conejos, entre las prioridades del sector
En respuesta a las cuestiones planteadas durante la visita, Martínez Lizán reiteró el compromiso del Gobierno regional con la defensa de una planificación hidrológica que tenga en cuenta las necesidades de la agricultura manchega. En este sentido, recordó que la Junta de Comunidades ha presentado más de una treintena de alegaciones al cuarto ciclo de planificación del Guadiana para proteger el potencial productivo de la región.
El consejero reconoció igualmente la preocupación existente por la proliferación de conejos, un problema que se ha extendido por buena parte de Castilla-La Mancha y que está ocasionando importantes pérdidas en numerosas explotaciones. Según indicó, el Ejecutivo autonómico continuará trabajando con el sector para buscar soluciones que permitan reducir el impacto de esta especie sobre los cultivos.






































































