El Alcázar CFD volvió a tropezar lejos de casa en un partido que parecía tener bajo control, pero que terminó escapándose de la forma más dolorosa. El conjunto alcazareño cayó por 2-1 ante el CD Piedrabuena en el Campo de Fútbol El Olivar, en la jornada 24 de liga, tras encajar un gol en el minuto 90 que certificó una derrota tan inesperada como frustrante.
El encuentro, disputado en la tarde del 15 de marzo de 2026 ante unos 150 aficionados, supuso además el debut de Favio Marín en el banquillo visitante, tras la destitución de Joaquín Menchén. El objetivo era claro: sumar para alejarse del descenso. Sin embargo, la historia volvió a repetirse.
El guión no pudo empezar peor para los alcazareños. En el minuto 3, un balón largo superó la defensa visitante y, tras un despeje poco contundente del portero Luis, el rechace cayó en los pies de un delantero local que no perdonó para hacer el 1-0.
Lejos de venirse abajo, el Alcázar CFD reaccionó con rapidez. Apenas siete minutos después, Santi firmó uno de los goles de la jornada con un espectacular lanzamiento de falta desde casi 40 metros que se coló por la escuadra, devolviendo la igualdad al marcador.
Dominio sin premio
A partir del empate, el equipo de Marín se hizo con el control del partido. Santi, Vela y Felipe lideraron varias acciones ofensivas claras, pero la falta de acierto volvió a condenar a los visitantes. Incluso un gol de Felipe fue anulado por un ajustado fuera de juego.
El Piedrabuena, por su parte, apostaba por el contraataque y el balón parado, generando peligro puntual. Luis evitó el segundo con una gran intervención en el minuto 30, manteniendo con vida a los suyos al descanso.
La segunda mitad parecía ponerse de cara para el Alcázar CFD. En el minuto 55, el portero local fue expulsado por una falta fuera del área sobre Santi. Sin guardameta suplente, un jugador de campo tuvo que ocupar la portería, lo que invitaba a pensar en un asedio visitante.
Y así fue. El Alcázar volcó todo su juego en ataque, acumulando ocasiones, sobre todo a balón parado y con la entrada de hombres frescos como Juan Cristo, Álvaro Marchante y Héctor. Sin embargo, ni siquiera las oportunidades más claras, como un mano a mano de Marchante, lograron romper el empate.
Con el paso de los minutos, los nervios comenzaron a pesar. El dominio no se traducía en goles, y el equipo se partía en busca de una victoria urgente. Ese desequilibrio terminó siendo letal.
El Piedrabuena avisó en varias contras y, en el minuto 90, encontró el premio. Tras una acción desafortunada en defensa, con varios rechaces sin contundencia, el balón acabó en los pies de un jugador local que, con todo a favor, marcó el 2-1 definitivo.
Un gol que resumió perfectamente el partido del Alcázar CFD: falta de contundencia en ambas áreas y castigo excesivo para un equipo que generó más, pero definió menos.
En el descuento, los visitantes lo intentaron sin éxito, colgando balones al área ante un Piedrabuena replegado que defendió con todo hasta el pitido final.
La derrota deja tocado al Alcázar CFD, que sigue sin encontrar regularidad fuera de casa y continúa en la pelea por evitar el descenso. La próxima jornada será clave: recibirá al CF Porzuna en un duelo directo por la permanencia donde ya no hay margen de error.







































































