Referencia mundial por su extensión de viñedo, considerado el ‘Gran viñedo de Europa’, la Denominación de Origen La Mancha no es una excepción y los datos de superficie de viñedo inscritos en el pasado año reflejan la línea descendente de las hectáreas de vid cultivadas de la última década. En concreto, en el 2025 se pasó de las 146.859 a las 144.708 hectáreas registradas en las estadísticas del Consejo Regulador, lo que se traduce en un descenso leve del -1,47% con respecto a 2024.
Unos datos que se enmarcan en el contexto nacional según el informe elaborado por el MAPA donde se apuntaba al “potencial de producción vitícola en España, a 31 de julio de 2025, que ascendía a 929.472 hectáreas.” Una tendencia que refleja como el viñedo está sufriendo una sustancial transformación como consecuencia de la constante y profunda metamorfosis de las estructuras productivas en los modelos más tradicionales de la viticultura española. Lo que explica según dicho informe como “el potencial de producción vitícola en nuestro país ha experimentado un descenso desde la campaña 2011/12 de 122.694 hectáreas en total”.
Aun dentro de la Comunidad Autónoma castellanomanchega, que sigue siendo “la mayor superficie vitícola, 428.778 hectáreas, lo que supone el 47,4% del total nacional”, la última década también refleja una bajada significativa para el caso de la DO La Mancha, pasando de las 164.553 Ha en 2024 a las 144.708 Ha en el pasado 2025. La falta de rentabilidad de las explotaciones de menor tamaño y la diversificación de cultivos (olivo, pistacho o almendro) está entre las probables causas de esta disminución, pese a lo cual el viñedo sigue siendo el cultivo más importante de la región en lo que a efectos de reparto de renta y valor añadido se refiere, ya que también contribuye a la existencia de una importante industria agroalimentaria con el vino como protagonista.
Diversificación varietal y adaptación a mercados
En respuesta y adaptación a los cambios de tendencia, el universo varietal de la Denominación de Origen La Mancha refleja la diversificación de las explotaciones en la apuesta hacia variedades blancas. De hecho, salvo la Airén con 79.235 Ha (-3,1 %) y la Verdejo con 3.326 Ha (-2,18%), el resto de variedades presenta prácticamente un aumento de superficie en la plantación: Macabeo o viura, 8.597 Ha (+2,9 %); Chardonnay, 2.879 Ha (+8,6 %); Sauvignon Blanc, 2.515 ha (+4,93 %); Moscatel de grano menudo, 1.316 Ha (+2,3 %) o la Pedro Ximénez 495 Ha (+10,9 %), entre las más representativas.
La otra cara de la moneda está en las variedades tintas, donde únicamente la Garnacha Tintorera ha sido la única en aumentar la superficie cultivo, llegando a 2.952 Ha (+14 %). Otras variedades, como la tradicional Cencibel o Tempranillo, que sigue siendo la mayoritaria con 28.307 Ha, también han descendido ligeramente (-1,2 %), al igual que la Garnacha tinta 3.296 Ha (-2,8 %); la Syrah 3.255 Ha (-2,3 %); la Cabernet Sauvignon 3.185 Ha (-1,1%) o la Merlot 1.458 Ha (-2,8 %).
Provincias
En el total, de 144.708 hectáreas acogidas a la Denominación de Origen La Mancha, la provincia de Ciudad Real sigue siendo la mayor en capacidad productiva con 68.693 Ha, aunque también acusa, proporcionalmente, un mayor descenso (-2,69%). Le siguen Cuenca (30.730 Ha), Toledo (25.859 Ha) y finalmente Albacete (19.425), siendo esta última la única provincia que arroja un leve aumento (0,62 %).
Precisamente, en la provincia de Albacete se encuentra el municipio con mayor superficie de viñedo inscrito en la Denominación de Origen La Mancha y probablemente de todo el mundo, Villarrobledo, que lidera la superficie de cultivo con 14.620 Ha. Los otros cuatro mayores municipios en superficie de viñedo pertenecen a la provincia de Ciudad Real: Socuéllamos (12.198 Ha), Alcázar de San Juan (8.765 Ha), Tomelloso (7.816 Ha) y Campo de Criptana (6.641 Ha). La primera población de La Mancha conquense sería Mota del Cuervo (5.083 Ha), mientras que Villanueva de Alcardete (4.292 Ha) se alza en el primer puesto en la provincia de Toledo.
Viticultores
El relevo generacional sigue erigiéndose como un factor determinante en la transformación del sector vitivinícola manchego. Así, el número de viticultores inscritos en 2025 fue de 12.790, una cifra inferior a los 12.899 agricultores que figuraban en los registros en 2024. Aun constatando que los datos estadísticos pueden representar a viticultores con parcelas en diferentes provincias, se aprecia mayor actividad en Ciudad Real (5.711 viticultores), frente a Cuenca (3.394), Toledo (2.580) o Albacete (1.871).

































































