El Rey de España, Felipe VI ha elogiado este miércoles a los galardonados con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2024, asegurando que son «la prueba de que la cultura permanece viva en su capacidad de renovarse y de encontrar nuevas formas de expresión».
Durante su intervención en el acto de entrega de las Medallas, celebrado en el Teatro de Rojas de Toledo, y en el que han participado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el alcalde de Toledo, entre otras autoridades institucionales, su majestad ha apuntado a la «conversación entre legado e innovación» y a la «diversidad de voces, lenguajes y miradas» como germen de la creación artística de los reconocidos.
«Estas Medallas no solo reconocen vuestra aportación a las artes, sino también al espacio común de nuestra convivencia», ha afirmado.
En este sentido, ha apuntado a la amplia cantidad de disciplinas contempladas por los premios de bellas artes, como «la palabra y la imagen; la poesía y la narrativa; el cine, la fotografía y las nuevas formas visuales; la arquitectura y el patrimonio; la danza, la lírica y el circo; la creación musical en registros tan distintos como el flamenco, la ópera, el rock, el rap o aquellas melodías que terminan formando parte de la memoria sentimental de varias generaciones».
Continuando en esta línea, ha señalado «el humor, la experimentación, la moda, la cultura infantil, los derechos culturales y esos espacios colectivos que hacen posible que la creación llegue a los demás».
«Recibid nuestra enhorabuena, de la Reina y mía, de todos los aquí reunidos; y también, por qué no, de todos los que en España o fuera de España, en donde sea, se han sentido identificados con vosotros», ha apuntado Felipe VI.
Recordando que la primera convocatoria del evento fue aplazada a causa del accidente ferroviario de Adamuz, Felipe VI ha trasladado un «recuerdo emocionado» para las víctimas mortales, así como a «sus familias y a los que aún luchan por recuperarse».
Por otra parte, ha celebrado el lugar escogido para la entrega de las Medallas este año, subrayando el 40 aniversario de la declaración de Toledo como ciudad Patrimonio de la Humanidad, así como el VIII centenario de su Catedral Primada.
«Toledo nos enseña que la mejor creación artística jamás es pura, sino al revés: que está imbuida de tradición y de referentes, más o menos explícitos», ha asegurado Felipe VI, poniendo como ejemplo a El Greco, que «pasados cuatro siglos, seguía siendo para las vanguardias un referente absoluto de modernidad».
«OS NECESITAMOS A NUESTRO LADO»
El ministro de Cultura ha comenzado su discurso haciendo alusión a la «fulgurante juventud» de la Edad de Plata de la cultura española para apuntar que la Comisión Nacional creada por el Ministerio está preparando ya la celebración del centenario de la Generación del 27, «efeméride que aspira a ser un gran proyecto de Estado en torno al arte, el saber y la literatura».
A ello ha unido que el «afán de transformar un país desde la cultura, alimenta la raíz de lo que hoy estamos aquí reconociendo». «Ese entusiasmo transformador es el verdadero oro de estas medallas, y por eso los galardones que vais a recibir no son otra cosa que el espejo de nuestra gratitud», ha dicho.
«Nadie podría separar hoy vuestro trabajo artístico de la vida de la gente, de la ciudadanía o del público. Como caballos de Troya, se nos han ido colando en el corazón vuestras películas y canciones, los poemas, los cuadros, las fotografías, los diseños o los conciertos», ha argumentado.
Aunque pueda resultar «extemporáneo hablar de esperanza en este mundo actual presidido por la crueldad, por el odio, la guerra y la ley del más fuerte», el ministro ha dicho a los premiados que esa es la razón por la que «os necesitamos a nuestro lado: Para seguir hablando de esperanza frente a esta realidad».
«Porque conocéis la cura contra la resignación y porque vuestro arte se opone en momentos como este a la mentira y a la mediocridad. Os necesitamos para reconstruir el significado de muchas palabras que hoy parecen haberlo perdido. Palabras como libertad, paz, justicia o igualdad. Y os necesitamos muy especialmente para restaurar el optimismo y la creencia firme en otro mundo posible», ha aseverado.
El presidente de Castilla-La Mancha ha dado la enhorabuena a todos los galardonados y también las gracias, poniendo en valor lo que la cultura aportó «a esa época tan trascendental» que significó la transición.
«Muchos de los valores que influyeron en la sociedad y en los negociadores de ese momento histórico tienen que ver con el mundo de la cultura en sus distintas manifestaciones, trasladando valores y principios, y es un momento para seguir reclamándolos», ha subrayado.
Así, García-Page ha dicho a todos los premiados que en tiempos «difíciles y complejos» como los actuales «os necesitamos más». «Ante esos momentos, la sociedad a lo mejor no tiene claro lo que hacer, pero creo que sí pueden ustedes ayudar muchísimo a dejar claro lo que no hacer, que ya es mucho».
Es por ello por lo que el presidente castellanomanchego ha afirmado a todos los galardonados que ese «es el valor de su trabajo», un compromiso «con su arte que trasciende lo personal para ser un servicio público». «Enhorabuena, gracias y por favor ayudad a esta sociedad. Os necesitamos».
El alcalde de Toledo ha destacado que la entrega de estos reconocimientos coincide con un momento «muy especial» para la ciudad porque ya «huele a Corpus» y celebra la semana que viene su Semana Grande, «el momento en el que Toledo se pone más guapa para su momento más especial».
Tras felicitar a todos los premiados por su trabajo, dedicación y compromiso y por ser capaces de «enriquecer y engrandecer» el patrimonio cultural común de todos los españoles, el regidor toledano ha resaltado el lugar «verdaderamente mágico» en el que se produce este acto, el Teatro de Rojas, que cumple 450 años «siendo el corazón cultural de Toledo».
A ello ha unido que este año la Catedral de Toledo cumple 800 años y lo hace con la exposición ‘Primada’ inaugurada este lunes y que la capital regional cumple también 40 años como Ciudad Patrimonio. Una celebración a la que se suman los 25 los años que cumple también el Consorcio de la Ciudad.
UN HONOR «PÚBLICO Y COMPARTIDO»
El actor Josep María Pou ha sido el encargado de hablar en nombre de los premiados para decir que recibir esta distinción «es un honor que obliga ante todo a la gratitud hacia quienes han considerado que un trabajo, nacido muchas veces en la soledad, en el silencio, en la duda y en la obstinación a toda costa, merecía hoy hacerse público y compartido».
«Hablar del mérito del artista implica reconocer también el esfuerzo invisible que acompaña a todas las personas que trabajan en los márgenes de la visibilidad, sosteniendo el arte y la cultura desde lugares muchas veces precarios. Sin su labor silenciosa pero esencial, ninguna obra alcanzaría su forma final», ha resaltado.
Josep María Pou ha recordado que el arte «no es un lujo ni un adorno, sino una necesidad». «En estos días en los que nos exaspera la deshumanización, donde las bravuconadas, las fanfarronadas se imponen a la amabilidad y la bondad es motivo de burla, el arte más que nunca debe revolvernos contra la indignidad».
Así, y teniendo en cuenta que este acto se celebra en Toledo, donde «convivieron sensibilidades muy distintas», Pou ha apuntado que en un mundo donde las diferencias «se muestran de manera tan violenta», la capital regional «nos enseña que la creación auténtica surge cuando somos capaces de escuchar al otro, cuando somos capaces de dialogar y no de gritar, broncar o bramar».






































































