La Junta de Gobierno de la Diputación de Toledo, a través del Área de Bienestar Social, Familia y Juventud que dirige el vicepresidente Daniel Arias, aprobó ayer las bases reguladoras y la convocatoria para conceder subvenciones a ayuntamientos de la provincia, destinadas a financiar la contratación de personal de atención a menores en horario no lectivo durante el curso escolar 2026-2027. La inversión total asciende a 420.000 euros.
Con esta iniciativa, la institución provincial reafirma su compromiso con la conciliación familiar, la atención a los más pequeños y la prestación de más y mejores servicios a las familias toledanas, especialmente en el entorno rural.
Se busca apoyar a los municipios que carecen de servicios complementarios como el aula matinal o el comedor escolar, facilitando que los niños y niñas estén atendidos fuera del horario lectivo. Como novedad para este curso, el programa se amplía también al horario de tarde con una jornada continuada de 2,5 horas, siempre que este servicio no esté gestionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Las subvenciones están dirigidas a ayuntamientos que dispongan de centros públicos de Educación Infantil y Primaria (CEIP), Centros Rurales Agrupados (CRA) o Centros de Educación Especial (CEE).
La convocatoria se tramita por procedimiento de concesión directa, dada la finalidad social y el interés general que representa.
Los ayuntamientos dispondrán de un plazo de 15 días naturales para presentar sus solicitudes, a partir de la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia.
Un servicio al servicio de las familias
El vicepresidente y diputado del área de Bienestar Social, Familia y Juventud, Daniel Arias, ha destacado que “muchos padres y madres trabajan en horarios que no coinciden con el horario escolar, por lo que debemos ofrecer servicios de cuidado antes y después de la escuela para que puedan mantener sus empleos sin tener que preocuparse por la seguridad y el bienestar de sus hijos”.
La medida también tiene en cuenta la seguridad y bienestar de los niños al ofrecer un entorno seguro y supervisado para los niños fuera del horario escolar, reduciendo el riesgo de que queden desatendidos o expuestos a situaciones peligrosas mientras los padres están trabajando.
Hay que recalcar “el apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad. En muchas ocasiones las familias que necesitan estos servicios de cuidado fuera del horario escolar son aquellas que enfrentan situaciones económicas desfavorables o que carecen de una red de apoyo extendida. Ofrecer estos servicios puede ayudar a aliviar parte de la carga que enfrentan estas familias y contribuir a reducir las desigualdades”, ha declarado Arias.
Esta medida forma parte de la estrategia de la Diputación de Toledo para avanzar en igualdad de oportunidades, favorecer la conciliación en el medio rural y garantizar el bienestar de los menores en los municipios toledanos.





































































