En la tarde de ayer, domingo 24 de mayo, culminaban en Quintanar de la Orden los actos organizados con motivo de la festividad de la Subida de la Virgen.
Los mismos comenzaban a primera hora de la tarde con la celebración de la Misa Vespertina en la Parroquia Santiago de la Espada y, tras la eucaristía, se entregaba una medalla conmemorativa de la Virgen de la Piedad a los niños que este año han recibido la Primera Comunión.
Posteriormente, llegaba uno de los instantes más esperados por vecinos y devotos. Las puertas de la Parroquia Santiago de la Espada se abrían para dar salida procesional a la imagen de Ntra. Sra. de la Piedad de la Ermita de Intramuros, que lucía para la ocasión el tradicional manto del Cólera.
La imagen procesionó por las calles de la localidad sobre las nuevas andas, portada a hombros por los anderos bajo las órdenes de su capataz, Javier Guerrero.
Junto a la patrona, la Mayordoma Mayor, Mª Asunción Muñoz Nieto, mayordomos, camareras y servidores de la hermandad, además de la Reina y Damas 2025, el alcalde de la localidad, D. Pablo Nieto Toldos, los concejales de la Corporación Municipal, autoridades religiosas y la Banda Sinfónica Municipal, encargada de acompañar musicalmente el recorrido procesional.
La procesión transitó por diferentes calles engalanadas para la ocasión, en algunas de ellas les esperaban grupos de personas para ofrecerle sus cánticos. Pasó por el Convento de los Padres Franciscanos y el Asilo de la localidad, donde los residentes lanzaron pétalos y dedicaron una bonita canción a la Virgen en un ambiente de gran emoción.
Uno de los momentos más emotivos llegó en la Ermita de Extramuros con el tradicional encuentro entre ambas imágenes de la Virgen de la Piedad, un instante vivido entre aplausos, lágrimas y el canto del himno de la patrona por parte de los presentes.
La jornada concluyó con el regreso de la imagen a la Ermita de Intramuros. A su paso por la Plaza de la Constitución se celebró un castillo de fuegos artificiales y, finalmente, el canto de la Salve y la bendición final pusieron el broche de oro a unas fiestas intensamente vividas por todo el pueblo.











































































