El encuentro entre el Alcázar CFD y el Calvo Sotelo Puertollano CF B, correspondiente a la jornada 27 de Primera Autonómica, fue suspendido en el minuto 84 tras una controvertida decisión arbitral que desató la tensión sobre el césped del campo municipal Manuel Delgado Meco.
El marcador reflejaba un 1-2 favorable al conjunto visitante, líder de la categoría, en un partido clave para las aspiraciones de permanencia del equipo local, que encara el tramo final de la temporada con solo tres jornadas por disputarse.
El choque comenzó con igualdad y cautela por parte de ambos equipos, pero pronto quedó condicionado por el criterio del colegiado. La constante señalización de faltas y la rigurosidad en las decisiones fragmentaron el juego y generaron un ambiente de tensión permanente.
Antes del descanso, el árbitro había mostrado cerca de diez tarjetas amarillas, seis para el Alcázar y tres para el conjunto visitante, lo que obligó a los jugadores a reducir la intensidad y condicionó el desarrollo del encuentro.
En lo futbolístico, la primera mitad dejó pocas ocasiones claras. El equipo local fue el que más lo intentó, con acciones destacadas de Santi, Mutu y Vela, aunque sin acierto de cara a portería. Por su parte, el filial de Puertollano apenas generó peligro.
La segunda parte arrancó con un golpe para el Alcázar CFD. En el minuto 47, un penalti a favor del Calvo Sotelo Puertollano B permitió a los visitantes adelantarse en el marcador (0-1).
La reacción local llegó en el minuto 55, cuando Santi fue derribado dentro del área. El propio jugador transformó la pena máxima para establecer el empate (1-1), devolviendo la igualdad a un partido espeso y con escasa fluidez.
La jugada que lo cambió todo
Cuando el encuentro parecía encaminado a su desenlace, llegó la acción decisiva en el minuto 84. Un jugador visitante controló el balón con la mano en una jugada que fue advertida por el asistente, pero el árbitro decidió no señalar la infracción.
La jugada continuó y terminó en gol para el conjunto visitante, lo que provocó una airada reacción del Alcázar CFD. Las protestas derivaron en la expulsión de tres jugadores locales, William, Mutu y Vaquero, y en un ambiente de máxima tensión.
Ante la imposibilidad de controlar la situación, el árbitro optó por suspender el partido, que queda pendiente de reanudarse desde el minuto 84, a la espera de la resolución oficial de la Federación.
Tras lo ocurrido, el Alcázar CFD ya centra su atención en la jornada 28, donde recibirá al UD Santa Cruz en un nuevo partido decisivo por la permanencia.





































































