Las primeras investigaciones se iniciaron el mes de septiembre y gracias a ellas se descubrió la existencia de un entramado dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes perfectamente estructurado, cuyos integrantes contactaban con organizaciones afincadas en Madrid para la adquisición de la droga, llevándola posteriormente hasta Valdepeñas, adoptando numerosas medidas de seguridad y utilizando para ello personas y vehículos de la propia organización.
Con la información recabada, se estableció un dispositivo que dio como resultado la aprehensión de 252 gramos de cocaína y la detención de dos personas, a su llegada a la localidad de Valdepeñas.
A raíz de dichas detenciones, se produjeron otras en cadena en las localidades de Valdepeñas, Moral de Calatrava, Daimiel y Seseña (Toledo); realizándose, además, ocho entradas y registros en los domicilios de los integrantes de esta red, en los que se intervinieron otros 10 gramos de cocaína y 110 gramos de sustancias de corte.







































































