


En el Día Internacional de los Derechos Humanos, la Plataforma Contra la Privatización del Agua celebró un acto en el que explicó que el agua potable y el saneamiento están reconocidos como derecho humano desde el año 2010. De esta forma comenzaba el manifiesto que leyeron, frente al edificio del servicio municipal de Aguas, para defender el agua como derecho humano.
En este mismo manifiesto recordaban que los Estados «deben proporcionar recursos financieros para que exista un servicio de agua potable y saneamiento saludable, llimpio, accesible y asequible a todos, en todos los países»; algo que señalaron «contrasta con el modelo actual que entrega la gestión del agua al mercado, convirtiéndola en un negocio». Aportaron el dato que, en la actualidad, cerca de 1.200 millones de personas no tienen acceso garantizado al agua potable y, de seguir esta tendencia mercantilista, podrán alcanzar los 4.000 millones en 2025. Incidieron en su manifiesto en las consecuencias que puede acarrear la «privatización de Aguas de Alcázar», en especial, «darle el poder de decisión, contratación y subcontratación a una empresa privada que gestionará este recurso para su beneficio y el de sus empresas asociadas, durante 25 años».
El acto concluyó con la interpretación de la ‘Jota del Agua’.






































































