El agricultor Eladio Checa Tello, natural de La Villa de don Fadrique, ha conseguido el tercer puesto en la modalidad de arado fijo en el 43º Campeonato Nacional de Arada, celebrado los días 11 y 12 de abril en Alcañiz.
El certamen reunió a especialistas de toda España, además de aficionados y público general, en torno a una de las labores más tradicionales del campo. En total, participaron nueve competidores en una prueba organizada con la colaboración de la Asociación Nacional de Competidores de Arada y la Sociedad de Aradores y Maquinaria Agrícola Clásica.
Precisión y técnica en el arado tradicional
La modalidad en la que destacó Eladio Checa consistía en realizar un surco con vertedera en una parcela de 100 metros de largo por 20 de ancho. Los participantes debían completar un primer surco de apertura en un tiempo máximo de 20 minutos, tras el cual el jurado realizaba una primera valoración.
Posteriormente, los concursantes disponían de dos horas y 40 minutos para trabajar el conjunto de la parcela. Durante la prueba, se evaluaron aspectos como la rectitud de los surcos, la uniformidad en la profundidad, la simetría, la firmeza del terreno y la limpieza del trabajo, así como el correcto enterramiento de la vegetación.
A diferencia de la agricultura moderna, en esta competición los participantes debían demostrar su destreza sin el apoyo de tecnologías como el GPS, utilizando únicamente la maquinaria convencional.
Eladio Checa Tello compitió con su propio tractor y obtuvo una puntuación de 166,75 puntos, quedando muy cerca del segundo clasificado, Joaquín Marsal, que alcanzó 167 puntos. El primer puesto fue para David Rodríguez, con una puntuación de 209,25 puntos.
Desde la Concejalía de Agricultura del Ayuntamiento de La Villa de don Fadrique han destacado el mérito del logro, subrayando la alta exigencia del jurado en este tipo de competiciones y la calidad demostrada por el agricultor local.
Tradición agrícola y evolución tecnológica
El campeonato también incluyó la modalidad de arado reversible y una exposición de maquinaria agrícola antigua, que permitió a los asistentes conocer la evolución tecnológica del sector.
Este tipo de eventos no solo ponen en valor la destreza de los profesionales del campo, sino que también contribuyen a preservar las técnicas tradicionales de laboreo, fundamentales en la historia de la agricultura española.
El certamen reunió a especialistas de toda España, además de aficionados y público general, en torno a una de las labores más tradicionales del campo. En total, participaron nueve competidores en una prueba organizada con la colaboración de la Asociación Nacional de Competidores de Arada y la Sociedad de Aradores y Maquinaria Agrícola Clásica.
La modalidad en la que destacó Checa consistía en realizar un surco con vertedera en una parcela de 100 metros de largo por 20 de ancho. Los participantes debían completar un primer surco de apertura en un tiempo máximo de 20 minutos, tras el cual el jurado realizaba una primera valoración.
Posteriormente, los concursantes disponían de dos horas y 40 minutos para trabajar el conjunto de la parcela. Durante la prueba, se evaluaron aspectos como la rectitud de los surcos, la uniformidad en la profundidad, la simetría, la firmeza del terreno y la limpieza del trabajo, así como el correcto enterramiento de la vegetación.
A diferencia de la agricultura moderna, en esta competición los participantes debían demostrar su destreza sin el apoyo de tecnologías como el GPS, utilizando únicamente la maquinaria convencional.




































































