El próximo martes, 4 de marzo, la Asociación de Moros y Cristianos Al-Kasar participará en el Ofertorio de los Carnavales herencianos, el único acto de carácter religioso de la citada fiesta. «Es el primer año que invitan a una asociación de la comarca a participar y estamos muy orgullosos de que hayan contado con nosotros» -decía su presidente José Luis Carneros- «Además, los caballeros de la orden de San Juan tienen mucho que ver históricamente también con Herencia».
Esta es la línea que pretenden seguir desde la asociación, la colaboración con diferentes colectivos de Alcázar y comarca, para difundir el espíritu de la fiesta y manifestar el carácter abierto de su colectivo. «Los Moros y Cristianos se pueden seguir celebrando gracias al apoyo de la gente que nos acompaña en la calle y nos anima a seguir esforzándonos por mantenerla. Sin el empuje de la gente sería imposible».
Después del pasado año, en el que conmemoraron su 25 aniversario, Carneros reconoce que se ha marcado «un antes y un después» en la fiesta y en la asociación. El listón lo pusieron muy alto y este año intentarán, si no pueden superarlo, al menos mantener el mismo nivel.
En cuanto a sus asociados, asegura que han conseguido recuperar, a pesar de los momentos de crisis económica, la ilusión de muchos de ellos. En la actualidad, son unas 140 personas las que integran la asociación, aunque en el desarrollo de la Fiesta colaboran muchas más de otros colectivos y asociaciones (1.500 en la pasada fiesta de Moros y Cristianos). Un número que no está nada mal, teniendo en cuenta el esfuerzo que muchos de ellos tienen que hacer para mantener las cuotas; aunque desde la asociación les dan todas las facilidades, como comentaba Carneros. «Somos conscientes del momento en el que vivimos y que hay otras prioridades más urgentes que el pago de la cuota». Y esa conciencia hizo que, durante el pasado fin de semana, se celebrara una media fiesta de Moros y Cristianos «modesta». Un día de convivencia en el que abrieron las puertas de la sede a los alcazareños que respondieron visitando sus instalaciones. En total, unas 200 personas visitaron la sede. La noche del sábado, celebraron una cena de la que disfrutaron 60 de sus socios. De esta forma, retoman una tradición que se había perdido en los últimos años y que, después de rescatarla el año del 25 aniversario, tienen la intención de seguir llevándola a cabo todos los años.








































































