En la provincia de Ciudad Real, según el reciente informe del SESCAM,, hay 11.238 personas esperando para una intervención quirúrgica en los hospitales públicos; de los que 4.953 pacientes corresponden al Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, lo que supone un incremento de 373 personas más en espera. Por especialidades, el número de pacientes se reparte del siguiente modo: 1.900 en traumatología, 1.010 en cirugía general y 847 en oftalmología.
Desde el PSOE local consideran que estos datos suponen que «el cambio de gerencia no ha mejorado el servicio y la atención sanitaria y siguen aumentando las listas de espera». Así lo comunicaba su portavoz, Javier Ortega que afirmaba que las listas de espera «se han incrementado más de un 75% en nuestra provincia desde que se hizo cargo de la gestión el Partido Popular; pasándose de 6.118 pacientes en 2011 a 11.238 en 2014. Además, el hospital de Alcázar encabeza el ranking y es el que mayor número de personas acumula en sus listas de espera; lo que está haciendo que bajen los ratios en cuanto a calidad de la atención sanitaria». Ortega explicaba que esta es «la consecuencia» de que haya plantas cerradas, un tercio de las camas bloqueadas, menos profesionales en activo y colapsos en urgencias.
En cuanto al escrito realizado por la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, sobre la sanidad española y las listas de espera; Ortega explicaba que ha realizado 14 recomendaciones a distintos hospitales, cinco de ellos de Castilla La Mancha, entre los que se encuentra el Hospital Mancha Centro de Alcázar. La recomendación de Becerril para el hospital de Alcázar es que «se apliquen medidas para resolver la demora que existe en las intervenciones quirúrgicas y mejorar la calidad asistencial del centro». A este respecto, Ortega incidía en que «estas listas de espera se están traduciendo en un empeoramiento de la calidad de la salud de las personas. Listas de espera que no se han resuelto con las medidas aplicadas por el Gobierno de Cospedal, derivando pacientes a clínicas privadas de Madrid y Valencia. No sólo no se han reducido las listas de espera quirúrgicas, sino que han aumentado. En lugar de cerrar camas y quirófanos, se debería contratar a más profesionales y abrir plantas; no beneficiar a las clínicas privadas. De este modo mejoraría la gestión de la sanidad en Castilla La Mancha» -concluía.








































































