Así lo han confirmado a manchainformacion.com miembros de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras (CCOO), representados en el Comité de empresa de Uralita Alcázar. Según el secretario provincial del Sector del metal de UGT, Sebastián Correas “esto es una bomba” porque dejaría sin empleo a 35 personas, mientras que con el resto supone que idearían un plan para que durante el año 2012 se fueran turnando por meses para trabajar y otros meses estuvieran en el paro.
El lunes presentarán la memoria explicativa y una vez que la conozcan los sindicatos intentarán alcanzar acuerdos que eviten estos despidos. En el caso de Correas, por su condición de haber sido trabajador de Uralita y ahora estar en la parte sindical “me van a tener enfrente”, ya que algunas de las personas que trabajan en esta empresa están allí más de 35 años.
La razón que expone Uralita para adoptar estas medidas es la bajada en las ventas que hace que se haya mermado la producción y que exista una plantilla más elevada de lo que en estos momentos necesita la empresa. Teniendo en cuenta que se dedican a la fabricación de tuberías y dada la bajada que ha experimentado el sector de la construcción y de las reformas, han disminuido los pedidos y la plantilla se ha quedado grande, “pero esto no significa que no haya otras alternativas”, por lo que “en mi doble condición vamos a pelear a muerte para intentar resolverlo”.
Una medida menos mala sería, según Correas, que se planteará un solo expediente de suspensión para toda la plantilla porque “siempre que hay vida, hay esperanza, porque si se pierde el vínculo laboral, ya es más difícil”, especialmente en las personas de más edad.
El lunes se abre un período de consulta de una duración de 30 días, aunque se puede alcanzar un acuerdo antes de que se pase ese mes. La autoridad administrativa competente tendrá que estudiar estos expedientes porque se acogen al reglamento anterior, de haberlo hecho con el nuevo decreto ley, en palabras del sindicalista, “no tendría que pasar por este trámite”.
Por parte de CCOO, la responsable de zona de Ciudad Real de la Federación de Industria, Textil, Piel, Química y Afines (FITECA), Sara Macías ha explicado que se trata de un expediente que no sólo se va a negociar en Alcázar, sino en toda España y aunque “no se teme por el cierre de la empresa, sí por la posible reducción de puestos de trabajo”.