El alcalde de Alcázar de San Juan y presidente de la Asociación de Ciudades Españolas del Vino (Acevin), Diego Ortega, asistió el pasado 26 de junio a la celebración del Día de la Manzanilla, organizado por el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), y participó en una mesa redonda titulada “Manzanilla y enoturismo”, con la que se ponía fin a un gran número de actividades que durante todo el último mes se han venido desarrollando dentro del calendario organizado por la Delegación de Turismo del Consistorio sanluqueño. Este año ha tenido doble motivo de celebración porque ha coincidido con el 50 aniversario de la Denominación de Origen Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda.
El Palacio de los Guzmanes fue el escenario escogido para esta mesa redonda en la que, junto a Diego Ortega, participaron el presidente de la Asociación Ruta del Vino y Brandy de Jerez y secretario general del Consejo Regulador de las DO Xerez-Jerez-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar, César Saldaña, y el empresario sanluqueño Armando Guerra, que regenta la ‘Taberna der Guerrita’ y la Sala de Catas ‘La Sacristía’.
La intervención del alcalde alcazareño y presidente de Acevin en esta mesa redonda se centró en analizar las amplias posibilidades del enoturismo como generador de riqueza y empleo, y en resumir la estrategia enoturística que está llevando a cabo Acevin, que en la actualidad reúne como socios directos a 53 ayuntamientos de toda España, 33 comarcas, cinco diputaciones provinciales y un gobierno autonómico, con presencia en 15 comunidades autónomas, 33 provincias y 40 denominaciones de origen, además de contar, a través de diferentes socios privados, con influencia en un total de 450 municipios.
El objetivo principal que defiende Acevin con el desarrollo del enoturismo, como explicó durante su alocución Diego Ortega, es la diversificación de la oferta turística española, más allá del turismo de sol y playa, vinculando el mundo del vino al patrimonio histórico y cultural de los territorios en los que se asienta. Asimismo, se busca desestacionalizar la demanda turística, de forma que no se centre tanto en el verano, y se dirija más hacia meses vinculados a la mayor actividad del sector enológico, como los de primavera y otoño.
Con éstos y otros objetivos que relacionan el mundo del vino con el desarrollo del turismo en cualquier territorio, incluso de interior, se están consiguiendo importantes resultados. Así, como el alcalde alcazareño explicó en la mesa redonda de Sanlúcar, el número de enoturistas registrados en España a lo largo del año 2013 fue de 1.689.209, lo que supone un incremento del 18,08 por ciento en relación al año anterior, con 258.617 visitantes más. Desde 2008, año en que por primera vez se obtuvo el dato concreto de enoturistas, la subida es de más del 40 por ciento.
El enoturismo se presenta, además, en un tiempo de crisis económica como el actual, como una buena alternativa de ocio, con viajes de menor duración y a lugares más cercanos, lo que está permitiendo el desarrollo fundamentalmente del turismo de interior, en primer lugar entre los propios turistas nacionales.
Por todo ello, Diego Ortega concluyó su intervención haciendo hincapié en que “el turismo del vino se consolida como un tipo de turismo que enriquece la oferta turística española y que, además, supone una actividad desestacionalizadora que evita la saturación y facilita la actividad económica constante, contribuyendo a la vez a ser un elemento dinamizador del territorio y generador de riqueza y empleo”.
Dentro de la celebración del Día de la Manzanilla en Sanlúcar de Barrameda, la jornada de clausura de las actividades desarrolladas durante este mes se completó con una degustación de este vino único de la localidad gaditana por parte de un venenciador, iniciativa que despertó mucho interés y permitió que muchos ciudadanos y visitantes se acercaran a conocer de primera mano una de las principales señas de identidad de Sanlúcar.
Asimismo, durante todo el programa de actividades se pudieron visitar distintas bodegas a precios especiales, disfrutar de jornadas de puertas abiertas, conocer mejor el patrimonio sanluqueño a través de visitas guiadas, y participar en seminarios, conferencias o jornadas gastronómicas.











































































