Javier Ortega aseguró que este fin de semana ha sido “histórico”, puesto que “se abre una nueva etapa en la que desde Alcázar de San Juan hacemos nuestras las palabras de Pedro Sánchez” y “nos ponemos a su disposición”. El Congreso Federal Extraordinario ha servido, desde su punto de vista, para renovar el partido y para la regeneración política, tal y como “nos pedían los ciudadanos”. Ahora “sabemos lo que hay que hacer y lo vamos a hacer”. “Hemos hecho una transformación en el PSOE para transformar España”.
Con nuevos proyectos en lo político, lo económico y lo social, el PSOE quiere ponerse a trabajar por las clases medias “hundidas por el PP”. El nuevo PSOE, “fuerte, unido y reforzado” va a hacer que sean “días malos para los sobres llenos y para los tramposos que se llevan el dinero a paraísos fiscales”, porque en palabras de Javier Ortega, los socialistas están preparados para gobernar y cuando llegue ese momento, anuncia que “derogarán la reforma laboral, la segunda reforma del aborto”, propondrán “acabar con los aforamientos”, harán una reordenación de los partidos políticos, endurecerán el código penal y abrirán las instituciones a la participación ciudadana.
“PUCHERAZO ELECTORAL DE COSPEDAL”
Ortega manifestó el desacuerdo de su partido con la elección directa de los alcaldes de la lista más votada, porque a su juicio, esto se asemeja al “pucherazo electoral que ha hecho Cospedal en Castilla-La Mancha con la intención de mantenerse en el poder”. Tras aumentar inicialmente el número de diputados de 49 a 53, ahora “después de los recortes, los sobres B, el caso Bárcenas y aumentar el número de escoltas, no le salen las cuentas y hace una reforma electoral a la carta y reduce de 53 escaños a 33”.
Una reforma que “es tan radical”, que ha necesitado que el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha también sea reformado y “le permite ganar un escaño hasta límites insospechados para poder gobernar”. Según Ortega, esta reforma dejaría fuera a los partidos minoritarios, “cuyos votos no tendrían valor y se desecharían”.
El portavoz socialista no considera que la austeridad sea la razón de esta reforma, porque “los diputados no cobran sueldo, sólo es un recorte de democracia”. Por eso, el secretario general de los socialistas de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional. El ahorro, a juicio de Ortega, vendría “por recortar los 77 altos cargos que tiene Cospedal entre la presidencia y la vicepresidencia del Gobierno regional”. “Para su beneficio, Cospedal quiere convertir este Parlamento en el más pequeño de España”, lo que hará que en Castilla-La Mancha se elija un diputado cada 90.000 habitantes, mientras que en Castilla y León se hace cada 30.000, concluyó.











































































