Para los socialistas llegar a esta conclusión “es tan simple como analizar que no cambiará financieramente la situación de la empresa; ya que la deuda no habrá desaparecido, simplemente se cambia de acreedor. Antes se debía al Ayuntamiento y ahora se le deberá el préstamo de 6,5 millones de euros a la empresa Aqualia”. En este sentido, Redondo subrayó que “por mucho que se empeñe Ortega, la deuda no es la causa de la venta, la verdadera razón de la venta es hacer caja y gastar todo ese dinero antes de las elecciones e intentar justificar una legislatura perdida”.
El concejal insistió en el alcalde “necesita dinero para hacer frente a las obras” del Ferial, Plaza de Toros, Plaza de España y Emilio Castelar, puesto que cuenta además con el impedimento de la limitación de incrementar la deuda del Ayuntamiento “impuesta por Rajoy”, en la Ley de Estabilidad Presupuestaria, razón “por la que vende Aguas de Alcázar a cambio del préstamo de 6,5 millones de euros que los alcazareños tendremos que devolver a un 4 por ciento de interés”.
Otra muestra de la necesidad de fondos que tiene Diego Ortega para acometer estas obras es, según Gonzalo Redondo, que el “canon impuesto a la empresa de 1,7 millones de euros por utilizar las infraestructuras de Aguas de Alcázar durante los 25 años, se pagará de golpe el primer año”.
No obstante, aclaró que los socialistas “nos mostramos partidarios de que se desarrollen los proyectos del Ferial, la Plaza de Toros, la Plaza de España y Emilio Castelar; estamos a favor y llevamos reclamando durante tres años que estos proyectos se realicen a través de planes de empleo para paliar la situación de los 3.700 alcazareños que se encuentran en situación de desempleo”. Según Redondo “de lo que no podemos estar a favor es de que se realicen las obras a costa de vender Aguas de Alcázar”.
El concejal socialista manifestó que “el pueblo lleva parado más de tres años y Ortega en 9 meses quiere hacer lo que no ha hecho el resto de la legislatura”, motivo por el que el Grupo Municipal Socialista “ve precipitado acometer estos proyectos sin una reflexión y análisis previo de las necesidades de las diferentes actuaciones que tan sólo están motivadas por la contrarreloj que supone que en 9 meses tenemos elecciones”.










































































