Hay que recordar que Pedro Antonio Seco fue condenado a 90 años de prisión por asesinar a tres personas en su localidad, Villarrobledo a principios de la década de los 90 del pasado siglo y salió en libertad el pasado 14 de noviembre de 2013 de la cárcel Ocaña II (Toledo). Su caso fue uno de los más comentados en relación a las consecuencias de la anulación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Apenas un mes después de su salida de prisión, el 26 de diciembre de 2013, fue detenido en Villarrobledo por intentar forzar un vehículo que estaba aparcado en la vía pública y condenado, en un juicio rápido, a la pena de siete meses y tres días que ha cumplido en la cárcel de Alcázar de San Juan.
Al acabar esta segunda condena, ha salido este domingo de la cárcel acompañado de dos funcionarios de la prisión alcazareño, ataviado con una camiseta, unas bermudas y unas zapatillas deportivas y con una bolsa de deporte azul.
No ha querido hacer declaraciones, al ser preguntado por los medios de comunicación, y se ha dirigido hacia la estación de ferrocarril, donde ha sacado un billete de un tren que tiene como destino Alicante y paradas en Villarrobledo y en La Roda, en la provincia de Albacete.
El Seco asesinó a dos personas en 1991 y una tercera dos años después. En Villarrobledo se ha creado una alarma social ante su puesta en libertad en el día de hoy.










































































