La diputada nacional, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados y vicepresidenta de la Comisión de Igualdad y No Discriminación de la Asamblea del Parlamento Europeo, Carmen Quintanilla, ha visitado este martes Alcázar de San Juan para, junto al alcalde, Diego Ortega, y la directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, María Teresa Novillo, presentar el Convenio de Estambul, que entró en vigor en España y en una veintena de países europeos el pasado 1 de agosto como herramienta de ámbito internacional para la lucha contra la violencia de género.
Se trata de un convenio aprobado en 2011 en el seno del Consejo de Europa para incentivar el establecimiento de políticas, medidas de apoyo, leyes y herramientas de prevención relacionadas con las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia. Como explicaba el alcalde alcazareño, el convenio tiene como objetivos fundamentales la protección de las mujeres, la prevención y la persecución de los responsables “para contribuir a la eliminación de la discriminación y promover la igualdad real”, empezando desde el propio sistema educativo, erradicando prejuicios y estereotipos.
Diego Ortega subrayó que España ya cuenta con la práctica totalidad de las medidas que recoge el convenio e hizo hincapié en este sentido en el compromiso del Gobierno de Mariano Rajoy. Un compromiso que igualmente existe en el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, que “es sensible a cualquier tipo de violencia contra la mujer y que mantiene importantes recursos de actuación y protección, como el Centro de la Mujer o el Centro de Urgencias”.
Por su parte, Carmen Quintanilla comenzó su intervención aportando un dato de Naciones Unidas que indica que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo sufren algún tipo de violencia de género, no sólo en el ámbito privado, sino también con aspectos como la mutilación genital, el matrimonio forzoso o las violaciones en países en guerra. Para hacer frente a todo ello, en 2006 se creó en el Consejo de Europa una red parlamentaria que en 2011 dio como resultado la aprobación del Convenio de Estambul, que es “el primer instrumento europeo vinculante dirigido a todos los países del mundo y que, como principal novedad, responsabiliza a los estados que no luchen contra la violencia que se ejerce contra las mujeres”.
El Convenio de Estambul, que nace como recomendación para todos los países, se basa en “las cuatro P”. La primera es la prevención, basada fundamentalmente en la educación. En este punto, Quintanilla comentó que en España hay unos 1.000 adolescentes que están implicados en posibles casos de violencia de género. Por eso, comentó que “hay que educar a los niños y adolescentes en la igualdad entre hombres y mujeres”. La segunda P se refiere a la protección a las víctimas con instrumentos que cada estado debe poner en práctica en diferentes ámbitos. Sigue la P de la persecución del maltratador con leyes y penas, como la Ley Integral contra la Violencia de Género que hizo de España el país pionero en este tipo de legislación, que se ha visto reforzada recientemente en el aspecto del cuidado de los hijos de las víctimas de violencia. Finalmente, la cuarta P habla de políticas integradoras consistentes en la oferta de ayudas a las mujeres para que puedan tener una autonomía económica lejos de sus maltratadores.
Carmen Quintanilla añadió que España sigue avanzando y estableciendo modificaciones legislativas, con la inclusión, por ejemplo, del matrimonio forzoso como un nuevo delito incluido en la reforma del Código Penal en la que trabaja el Gobierno de Rajoy. También se incluyó en su momento como delito la mutilación genital femenina, con penas de prisión de seis a doce años. Según la Organización Mundial de la Salud, cada día 6.000 niñas en el mundo sufren esta mutilación que, por medio de un decreto, ha empezado a aplicarse de nuevo en Irak. Además, 140 millones de niñas serán obligadas a casarse de aquí a 2020.
En lo que respecta a Europa, se calcula que 13 millones de mujeres han sufrido algún tipo de violencia física, y tres millones han sufrido violencia sexual.
En cualquier caso, la diputada nacional quiso trasladar un mensaje de esperanza y animar a denunciar cualquier caso de violencia de género, ya que el 70 por ciento de las mujeres que denuncian logran escapar de esa violencia y encuentran un trabajo y la autonomía.
POLÍTICA REGIONAL
Por último, tomó la palabra la directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, quien destacó que se había escogido Alcázar de San Juan para la presentación de este convenio en la región por los buenos servicios de atención a la mujer con los que cuenta la localidad, así como por la implicación que siempre ha mostrado el alcalde en cuestiones de igualdad.
María Teresa Novillo ha señalado que el Gobierno de Cospedal está en permanente coordinación con el Gobierno central para la lucha contra la violencia de género, que es un tema prioritario para la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Señaló que se presta una atención integral a través de los Centros de la Mujer, casas de acogida, pisos tutelados y ayudas a la autonomía. Además, también se han establecido convenios con el Colegio de Abogados para la atención de las víctimas, y con el Colegio de Psicólogos para atender a sus hijos.
Novillo también subrayó la necesidad del mantenimiento de políticas educativas de prevención, que en Castilla-La Mancha se llevan a cabo a través de diferentes programas.










































































