La primera teniente de alcalde, María Jesús Pelayo, ha destacado este martes que la resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, que ayer rechazaba el último recurso del PSOE y permitía la continuación del proceso de conversión de Aguas de Alcázar en empresa mixta, reconoce expresamente que mantener la paralización supondría un grave perjuicio para el interés general de los vecinos.
Pelayo recordaba que desde el pasado 30 de junio Aguas de Alcázar es una empresa en causa legal de disolución, algo que el equipo de Gobierno ha impedido con la capitalización a través de un sistema de gestión mixta con participación público-privada, lo que garantiza que la empresa no desaparezca, y con ella los puestos de trabajo y la prestación y calidad del servicio.
La resolución del Tribunal Administrativo Central rechaza, además, los numerosos errores de redacción y documentación del recurso, presentado por el PSOE a nombre del concejal Fernando Huertas, según comentaba la primera teniente de alcalde, quien hacía hincapié en que todos los argumentos de este último recurso socialista quedan desmontados. “Decían que se habían conculcado los derechos fundamentales de los concejales de la oposición, lo que se ha demostrado falso, y que no estaba suficientemente motivada la adjudicación a Aqualia, cuando estamos ante uno de los procedimientos de contratación más limpios, legales y claros que se han hecho, gracias a un trabajo escrupuloso de los funcionarios”, afirmaba María Jesús Pelayo.
Queda pendiente conocer si se acepta la petición del equipo de Gobierno de sancionar a Fernando Huertas por mala fe y causar un perjuicio a los vecinos con este último recurso que derivó en una paralización temporal, algo que el propio Tribunal admite al señalar que lo peor para la ciudad sería impedir la culminación del proceso. En este punto, Pelayo ha pedido al PSOE, partido “roto y dividido internamente”, que reflexione y deje de perjudicar a los vecinos de Alcázar con sus acciones.
Por otra parte, la primera teniente de alcalde ha vuelto a defender la actuación llevada a cabo por el equipo de Gobierno en torno a este proceso, y ha recordado que “había dos caminos: capitalizar la empresa para mantenerla, que es lo que hemos hecho; o ampliar el endeudamiento y que los vecinos pagasen la deuda de su bolsillo”. Aquí recordó que la propia plataforma del agua llegó a proponer que el Ayuntamiento enviase a cada vecino un recibo con la parte proporcional que a cada uno le correspondería pagar para acabar con los ocho millones de deuda. “Lo que pedía la plataforma es que los vecinos pagasen las tropelías de los anteriores gestores socialistas”.
Finalmente, ha agradecido el apoyo de muchos ciudadanos frente a la campaña de acoso que los miembros del equipo de Gobierno llevan sufriendo desde hace meses y ha subrayado que el PSOE y la plataforma han dañado la imagen de Alcázar.










































































