«Remunicipalización. El agua es de Alcázar de San Juan». Este es lema bajo el que la Plataforma del Agua y los vecinos contrarios a la gestión mixta de este servicio se manifestarán el próximo domingo, 28 de septiembre, a partir de las doce del mediodía en la Plaza de España. Una convocatoria que persigue un doble objetivo: «mostrar la indignación de los vecinos por la concesión del servicio a la empresa privada Aqualia y comenzar una campaña por la «remunicipalización» de las aguas».
Desde la plataforma siguen defendiendo un servicio de aguas «público cien por cien» y consideran que la decisión del equipo de Gobierno de llevar a cabo una gestión mixta es «errónea» y se ha realizado «desoyendo la oposición de un gran número de vecinos». Así lo expresaba Juan Garrido, portavoz de este colectivo ciudadano, quien apuntó que «no sería digno irnos ahora a casa y dejar de defender el agua pública». Por este motivo han comenzado ya una campaña intensiva por la «remunicipalización» del servicio y confían en el compromiso suscrito con partidos como PSOE e IU para que «cuando cambie el Gobierno municipal dentro de ocho meses éste sea uno de los objetivos prioritarios del nuevo mandato». Garrido insistió en que Aqualia, adjudicataria del servicio de aguas, se llevará 3.000 euros diarios, durante 25 años, «sólo por estar en Alcázar». Una cifra en la que aseguró no se contemplan los ingresos de los recibos y se ha extraído de los números aportados por el actual equipo de Gobierno en la memoria para la adjudicación.
Jesús Cruz, miembro de la Plataforma contra la Privatización del Agua y uno de los coordinadores de la campaña informativa de cara a la manifestación, explicaba que tras la concentración en la Plaza diferentes personas intervendrán defendiendo el agua pública, se interpretará la nueva rondeña del agua y recorrerán en manifestación la calle Emilio Castelar hasta el Paseo de la Estación, para regresar de nuevo a la Plaza de España.
La Plataforma confía en que esta convocatoria sea multitudinaria y que los vecinos expresen al equipo de Gobierno su «indignación» por el cambio de gestión del agua a una sociedad mixta, al tiempo que muestren a Aqualia que «no los queremos en Alcázar y queremos que nos devuelvan lo que es de todos los vecinos», concluyó Garrrido.









































































