“Aqualia no ha venido a Alcázar a traer riqueza, como dice el alcalde, viene a ganar dinero. En los 23 días que lleva gestionando las aguas ya han ganado más de 70.000 euros, sin contar con las tarifas, que ya subirán”. Así iniciaba Garrido su valoración sobre la manifestación llevada a cabo el pasado domingo por la “remunicipalización” del agua y como “muestra de indignación” por la consecución del proceso de reconversión de la empresa municipal en sociedad mixta. “Los ciudadanos respondieron al gran engaño del Gobierno municipal que ha generado la quiebra para vender Aguas y que sigue mintiendo”. A este respecto, aseguró que en contra de las declaraciones del concejal de Servicios Jurídicos, Mariano Ormeño, que aseguró que se habían desestimado “todos los recursos” contra la “privatización”, aún está en curso el presentado por la plataforma contra la memoria y otro más del Grupo Municipal Socialista por violación de derechos fundamentales. “Nos queda un camino largo y difícil pero la remunicipalización puede hacerse”, dijo Garrido.
También señaló que la deuda de 6,5 millones de euros por la que se inició el proceso, a la entrada de Aqualia en la gestión, “se había reducido a 2,5 millones, porque se han compensado 4,5 millones (dos en enero y el resto en estos días con el pago del alcantarillado de 2011 a 2013)”. Garrido aseguró que 2,5 millones de euros de deuda “no justifican la venta. Que les haya salido la jugada no justifica que estén diciendo la verdad”.
Por otro lado y en respuesta a la pregunta que les lanzaba el edil de CxA Ángel Montealegre, sobre la opinión de la plataforma al respecto que partidos como el PSOE defiendan el agua pública en Alcázar, pero no en otras localidades de la provincia, Garrido opinó que “es importante tener el apoyo de partidos como PSOE e IU a nivel local, pero queremos que estas organizaciones se impliquen también a otros niveles y sean consecuentes con el agua pública, por eso promoveremos un pacto por el agua a nivel regional”.
Garrido finalizó diciendo que la Plataforma continuará con sus acciones a través de las concentraciones de los viernes, la asistencia a los plenos municipales y la creación de grupos de trabajo para realizar el seguimiento de Aqualia para “que cumpla con lo pactado”. Terminó diciendo que “somos muchas personas las que no queremos dejar en herencia a nuestros hijos un agua privatizada y seguiremos trabajando por ello”.









































































