Según expone en sindicato en nota de prensa, «el niño, que padece un síndrome físico-psíquico, ha empezado a convulsionar cuando estaba en la piscina. El fisioterapeuta no conseguía sacarlo del agua; ha tenido que lanzarse un Auxiliar Técnico Educativo para poder hacerlo».
«La dirección del centro ha llamado a una ambulancia y al médico del pueblo -que estaba fuera y no pudo acudir. El equipo de la ambulancia tuvo que esperar a la llegada, media hora después, de una UVI Móvil, con un doctor que se hizo cargo del niño y decidió su traslado a Alcázar, donde permanece».
«La tensión, la angustia y el miedo que se han apoderado del CEE durante todo este tiempo se hubieran evitado con la simple presencia de una enfermera; conocedora de los síntomas, el tratamiento y la medicación con la que hacer frente a la crisis sufrida por el niño».
«Pero desde finales del mes pasado, la enfermera del CEE Mingoliva está de baja, por embarazo de riesgo, sin que la consejería haya cubierto su plaza. Ya es sabido que hay que ahorrar y que la culpa es del anterior gobierno», apuntan en el comunicado.
«La madre del niño ha llamado a los actuales responsables de la consejería de Educación, con ninguno de los cuales ha logrado hablar. La persona que atendió a su llamada le pidió el teléfono y le dijo que se pondrán en contacto con ella. Ha pasado ya más de hora y media y nadie le ha llamado».
«En septiembre de 2013, el inicio de curso pasado, otro alumno tuvo otra experiencia similar, sufrió una crisis también cuando la conserjería no había cubierto aún la plaza de enfermera. Estuvieron medio mes sin enfermera, pese a que todos, o buena parte, de los alumnos del CEE padecen enfermedades, síndromes y deficiencias psíquicas y físicas que hacen imprescindible la presencia constante de un profesional sanitario».
CCOO ha recibido esta información de trabajadores del CEE Mingoliva –»se les atragantaban las palabras por la emoción y la tensión- y de la propia madre del niño. Los padres de otros niños también nos han trasladado su indignación y su constante preocupación».





































































