El Herencia CF encara el tramo final del campeonato con la permanencia como único objetivo y con la necesidad de sumar de tres en tres en las cinco jornadas que restan. El conjunto herenciano es actualmente penúltimo, decimoséptimo clasificado, con 20 puntos tras 29 jornadas disputadas en el grupo 1 de Primera Autonómica Preferente.
El pasado domingo, el Herencia tenía una oportunidad importante para recortar distancias en su duelo directo frente al CD Bolañego, otro de los equipos implicados en la zona baja. El encuentro, disputado en el Municipal Fernández de la Puebla, no defraudó en cuanto a intensidad y exigencia, con ambos conjuntos conscientes de lo mucho que había en juego.
El equipo local logró adelantarse en el marcador gracias a un tanto de Mohamed en el minuto 13, lo que parecía encarrilar un triunfo vital. Sin embargo, cuando el partido entraba en su recta final, Adrián apareció en el minuto 85 para firmar el 1-1 definitivo, dejando al Herencia sin un premio que se antojaba clave.
Un empate que mantiene con vida al conjunto herenciano, pero que también refleja la dificultad del reto. La distancia con la zona de salvación es de 12 puntos cuando aún quedan 15 por disputarse, por lo que las opciones pasan por firmar un tramo final prácticamente perfecto y esperar resultados favorables.
Por delante, un calendario exigente en el que cada jornada será determinante. El Herencia visitará en primer lugar al AD Campillo, antes de recibir en casa al Motilla CF. Posteriormente, se medirá a domicilio al Daimiel Racing Club, afrontará un nuevo compromiso como local frente al EFB Valdepeñas y cerrará la temporada visitando a La Roda CF.
En definitiva, un escenario complicado, pero no imposible. El Herencia CF se agarra a las matemáticas y al compromiso del grupo para intentar una remontada que, de lograrse, tendría un valor enorme en una categoría tan exigente como igualada.





































































