La tarde del pasado martes día 23, el Centro Operativo Complejo (C.O.C.) de la Guardia Civil de Ciudad Real, que atiende el teléfono gratuito y permanente 062, organizó un dispositivo de búsqueda, al objeto de localizar a las tres personas que se habían perdido en el pantano del Vicario cuando se encontraban pescando con una embarcación, y que debido a la fría y espesa niebla que se dejo caer las desoriento.
Inmediatamente se llevó a cabo la búsqueda sistemática desde la cola hasta la cabecera del pantano, haciendo uso de señales tanto luminosas como acústicas que ayudaran a las personas perdidas a poder ubicarse.
Al mismo tiempo una patrulla de las integrantes en el dispositivo, compuesta por efectivos de la Guardia Civil de Los Cortijos y Fuente el Fresno realizaba un sinfín de llamadas al teléfono móvil de una de las personas que se encontraban perdidas en la embarcación. Contactando con ella, pero siendo imposible establecer una conversación fluida que permitiera dar datos sobre el lugar donde se encontraban, presuntamente debido a las malas condiciones climatológicas.
Finalmente sobre las 22:10 horas, tras más de cuatro horas de búsqueda y próximo al paraje conocido como La Isla, recorridos más de ocho kilómetros, los efectivos de la Guardia Civil observaron una diminuta luz en medio del pantano a la que tras realizarle las señales citadas con anterioridad confirmaron que pertenecían a la embarcación, por lo que los integrantes de la Guardia Civil conocedores de la zona indicaron las maniobras a realizar para permitir a los ocupantes de la embarcación acercarla lo máximo posible a la orilla.
Pero debido a la escasa visibilidad, condiciones climatológicas y a la densa vegetación hizo necesario que los agentes se introdujeran en el agua para ayudar a estas personas a abandonar la embarcación.
Una vez fuera del agua, las tres personas vecinas de Ciudad Real y una de ellas de nacionalidad búlgara, que se encontraban al borde de la hipotermia, ya que estaban mojadas y heladas, por lo que fueron introducidas en el vehículo oficial de la Guardia Civil, donde fueron secadas y calentadas, no necesitando asistencia médica y trasladándolas a la cabecera del pantano lugar donde tenían su vehículo estacionado.







































































