Según ha informado en nota de prensa Seo Birdlife, los hechos se produjeron en enero de 2012, cuando Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, entre ellos los pertenecientes a las Unidad de Investigación de Veneno (UNIVE) creada en el marco del Life+ VENENO, y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), acompañados por unidades caninas de ambos cuerpos, localizaron en la finca de la Encomienda de Mudela, situada en el municipio de Viso del Marqués (Cuidad Real), seis ejemplares de águila imperial ibérica, un zorro y un total de nueve cebos.
Según esta organización, durante el juicio quedó probado que la muerte de los animales se produjo por envenenamiento causado por un potente insecticida carbamato, encontrado igualmente en los cebos localizados y que el acusado los colocó en su finca con la finalidad de dar muerte a los depredadores que atacaban a las ovejas y gallinas de su explotación, y muy especialmente a las águilas imperiales que nidificaban en su parcela.
Los hechos se produjeron además en una Zona de Dispersión de Águila Imperial Ibérica y Zona de Importancia para el Águila Imperial Ibérica.







































































