Esta candidatura se considera como “alternativa al bipartidismo y como modelo de cambio, parte de un proceso totalmente democrático, ya que ha sido la única que ha sido elegida en un proceso de primarias”.
Las listas son encabezadas por dos mujeres con experiencia en la política: Juana Caro Marín, candidata al Congreso, y Miriam Salgado Fernández, candidata al Senado. Ambas se presentan con “ilusión, y ganas de trabajar”.
La candidatura sostiene que “el momento del país es de emergencia social; y la crisis de la política ha abierto una sima entre representantes y representados y hay que cerrarla si no queremos poner en crisis la democracia misma o cuanto menos, como sucede en Europa, que fuerzas reaccionarias, fascistas, xenófobas, nacionalistas, etc. sean las receptoras democráticas del descontento social creado por una política que sólo sirve a los intereses de los poderosos”.
Según la formación, “el espacio político para la ruptura democrática existe y es sólido en el tiempo; necesitamos que las nuevas formas de hacer política regeneren todo el ciclo electoral y se asiente finalmente en una concepción democrática profunda sobre la que asentar la vida política en un nuevo país”.
“Hemos visto”, prosigue, “que hay energías sociales suficientes como para levantar la alternativa, que junto a los nuevos instrumentos de participación ciudadana que se están elaborando nos encontramos en un momento histórico decisivo para lograrlo”.







































































