Caballero, que estuvo acompañado del presidente del RSU, Pedro Antonio Palomo, y del alcalde de Almagro, Daniel Reina, así como de otros alcaldes y miembros del Consorcio, se interesó por el funcionamiento de esta planta que trata los residuos que generan al año 390.000 ciudadanos, el 76 por ciento de la población de la provincia de Ciudad Real.
Para el presidente de la Diputación, que ha recordado que el 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, el papel del Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos es imprescindible y de un enorme valor para el mantenimiento y la recuperación del medio ambiente. «Vale más de lo que cuesta porque estamos haciendo una apuesta grande por reciclar. Los ciudadanos, lamentablemente, no apreciamos suficientemente lo que significa que nos retiren la basura y, desde luego, no nos preocupamos de saber qué es lo que pasa finalmente con esa basura. Por eso, lo que aquí se hace en esta planta de reciclaje tiene un valor enorme desde el punto de vista del medio ambiente, del cuidado de la naturaleza y, en definitiva, de lo que supone vivir con una enorme calidad».
Caballero ha querido también llamar la atención de la ciudadanía por el reciclaje, ya que «en la medida en la que reciclemos, estaremos haciendo un esfuerzo por el medio ambiente y estaremos mejorando nuestra calidad de vida. En este aspecto, las administraciones hacemos todo lo que podemos y es importante que se sume también toda la ciudadanía».
El presidente de la Diputación, guiado por los técnicos del RSU, se interesó por el funcionamiento de la planta de reciclaje y selección, que tiene una capacidad de tratamiento de 40 toneladas a la hora. Pudo comprobar como desde el foso de recepción de residuos, en el que se pueden almacenar hasta mil toneladas de basura, los residuos son sometidos a un tratamiento de apertura de bolsas y separación en el que una vez eliminados los voluminosos y recuperado el vidrio se obtiene materia orgánica, que se transporta a la planta de compostaje para su tratamiento. También conoció cómo el material no recuperable se transporta al relleno sanitario mediante camiones portacontenedores y, finalmente, diferentes materiales reciclables como latas, papel, cartón, envases de plástico, bricks, etc., son recuperados de forma manual o mecánicamente y, una vez prensados, son transportados al reciclador.
Después visitó la planta de compostaje a la que llega la materia orgánica proveniente de la planta de reciclaje y se introduce en túneles cerrados donde se produce, tras un período de 14 a 20 días, su fermentación higienizada y controlada. Tras ese proceso, la materia orgánica se transforma en compost fresco, que es almacenado en hileras en la era de maduración y volteado para airearlo y humectarlo. Transcurridas ocho semanas, el compost fresco se transforma en compost maduro, momento en el que se traslada a la planta de ‘Afino’, en la que tras un proceso final de refinamiento se obtiene un compost de calidad que es almacenado para su distribución agrícola.
En la planta de reciclaje y selección presta servicio un total de diez personas con discapacidades físicas y sensoriales, puestos que en la actualidad son ocupados, mediante un contrato de prestación de servicios, con un centro especial de empleo, adjudicado al Grupo Sifu.
Recientemente se ha solicitado a la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente la financiación, con fondos Feder 2016-2022, para poner en marcha la automatización de la planta por valor de 1,7 millones de euros, lo que permitiría mejorar su rendimiento e incrementar la valorización del producto seleccionado para su reciclaje hasta un 80 por ciento.







































































