En la inauguración han estado presentes el consejero de Agricultura, Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo; el presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero; la alcaldesa de la capital provincial, Pilar Zamora; la delegada del Gobierno regional, Carmen Teresa Olmedo; el vicepresidente de la Diputación, Gonzalo Redondo y el presidente de la FECIR, Carlos Marín.
Esta Feria de la Caza y el Turismo de Ciudad Real, que se va a celebrar desde el día 9 hasta el 11 de septiembre, ha sido organizada con “mucha humildad, mucho trabajo y muchas ganas, para tratar de lograr que en los próximos 4, o, 5 años, se convierta en el referente nacional que todos deseamos”, tal y como explicaba el presidente de la Federación Empresarial de Ciudad Real a los medios.
Marín quiso resaltar la importancia de la caza para el desarrollo de la sociedad actual, resaltando que esta “no es solo un deporte, sino que es cultura, futuro y economía para nuestro pueblo, ya que la caza en Castilla La Mancha cuenta con una facturación cercana a los 600.000 millones de euros, que a su vez genera unos 6.500 puestos de trabajo fijo y alimenta otros sectores que la complementan”.
En este mismo sentido, el presidente y portavoz de FECIR apuntaba que “no estamos hablando tan solo de factores económicos o financieros, sino que cuando hablamos de caza también hemos de hacerlo desde un punto de vista social, como un factor indispensable que genera valor en toda la región, ya que esta está realmente arraigada al ADN de todos nuestros pueblos y ciudades y, sobre todo, a las tradiciones de sus habitantes y a sus formas de vida”.
Del mismo modo que remarcaba las principales virtudes de la caza, Marín también quiso subrayar el fuerte varapalo que el sector ha sufrido, y sufre, tras años “de esta maldita crisis económica”. Una época de recesión que “todos los que somos cazadores en el campo de Ciudad Real y en el campo manchego sabemos bien como nos ha afectado, y lo que ha supuesto para el sector, que durante años ha tenido que pasar de ser una afición a cumplir una labor familiar muy importante, ya que gracias a ella muchos han logrado obtener cada domingo junto a su cuadrilla piezas absolutamente necesarias para la alimentación diaria durante la crisis”.
En su discurso, Marín ensalzó la figura de Miguel Delibes, describiéndolo como “un ejemplo perfecto de cazador de siempre, que cubría su principal afición a la par que relataba sus vivencias en el propio campo”. De forma ilustrativa cito una de sus frases célebres más aferradas a la naturaleza: “El hombre de hoy usa y abusa de la naturaleza, como si hubiera de ser el último inquilino de este desgraciado planeta, como si detrás de él no se anunciara un futuro”, refiriéndose al mal uso que muchos hacen actualmente del medio que les rodea.







































































