No hay que echar la vista demasiado atrás para dar con una época en la que existían muy pocas opciones para calentar un hogar. Por el contrario, en los tiempos que corren son numerosas las alternativas existentes. Aun así, una muy tradicional sigue siendo la principal elección de muchas familias castellano-manchegas. En efecto, hablamos de la leña.
Debido a las cuantiosas ventajas que ofrece frente a sus principales competidores, es probable que tú también quieras decantarte por ella. En tal caso, conviene que tengas en cuenta los aspectos en los que profundizaremos en próximas líneas. Solo así acertarás de lleno y quedarás cien por cien satisfecho con la decisión que tomes.
Tipo de madera
Lo primero que has de saber es que existen varios tipos de madera. La lista es extensa, por lo que si te genera muchas dudas, lo mejor que puedes hacer es acudir a un establecimiento especializado en venta de leña de encina o carrasca para adquirir la que, para muchos expertos, es la mejor de todas.
Aunque es complicado elaborar un ranking, es innegable que la encina se sitúa en lo más alto de la clasificación, seguida muy de cerca por el olivo. Un poco por detrás están otros dos pesos pesados del sector maderero. Nos referimos al roble y al pino.
Siguiendo el ejemplo de otras soluciones pensadas para combatir el frío castellano-manchego, lo que debe primar por encima de todo es la eficiencia y el ahorro. En ambos sentidos, hay varias características de las maderas que juegan un papel fundamental, profundizando a continuación en las más importantes.
Porcentaje de humedad
No hay nada peor que una madera con un alto porcentaje de humedad. De hecho, incluso si no tienes conocimientos al respecto, lo notarás enseguida porque generará una densa humareda.
La producción de mucho humo es tan solo uno de los efectos de tratar con una leña excesivamente húmeda. A la lista de aspectos negativos hay que sumar la suciedad en general, además de la menor cantidad de calor.
Todo lo contrario sucede cuando el porcentaje de humedad es reducido. Para asegurarte de ello, es importante que te informes en la tienda especializada en venta de leña para estufas. Haz todas las preguntas que consideres oportunas y cerciórate de que giran en torno al proceso de secado.
Las mejores empresas son aquellas que secan y curan bien la madera con un claro objetivo: garantizar que la leña tiene un porcentaje de humedad que no llega a los 20 puntos.
Si te aseguras de este aspecto tan importante, más allá de garantizar una mayor cantidad de calor y menor de hollín, también tendrás la tranquilidad que te proporcionará el hecho de saber que la combustión será más segura. Y es que las estufas de leña acumulan menos creosota.
Densidad
Al hablar de densidad es habitual acabar trayendo a colación aspectos demasiado técnicos, pero en la medida de lo posible los evitaremos para no generar más confusión al respecto. Lo único que tienes que saber es que una carga de madera con una densidad media muy elevada, por ejemplo, una que ronde los 900 kilogramos por metro cúbico, te proporcionará una enorme cantidad de energía.
En algunos casos, como la leña de encina, la densidad multiplica por dos aquella que presentan otras maderas que también están muy bien consideradas en este sector, como son el abeto y el pino.
Poder calorífico
Directamente relacionado con la densidad y con las demás características traídas a colación, este es el punto clave en el que conviene fijarse siempre a la hora de elegir leña para tu estufa.
Al comprar una estufa de leña es habitual que los castellano-manchegos se fijen en los datos de eficiencia que da el fabricante. Pero, ¿sabías que pueden ser completamente distintos si se utiliza una leña con un bajo poder calorífico?
Básicamente, este concepto hace referencia a la cantidad de energía que libera la madera cuando procede a ser quemada. Afortunadamente, hay algunas como la de encina que rondan las 5.000 kcal por kg, es decir, el doble que el pino.
Transporte gratuito
Con una madera cuyo poder calorífico sea muy alto te asegurarás de obtener una excelente eficiencia, así como un gran ahorro. Para esto último, es importante que no pagues dinero extra para recibir la leña, lo cual no tiene por qué ser así si recurres a comercios electrónicos especializados como BricoValera, una empresa consolidada en Cuenca.
Desde palets de sacos de virutas de madera que son ideales para llevar a cabo el proceso de encendido hasta sacas grandes de leña: en ambos casos, solo se paga el importe del producto, sin tener que realizar ningún desembolso adicional para sufragar los gastos derivados del transporte.
Si tienes en cuenta la gratuidad del envío y los demás aspectos que hemos traído a colación, acertarás completamente al elegir la leña para tu estufa y calentar así tu espacio rural.


































































