Aunque llevaban tiempo queriendo hacer una asociación de estas características, fue a principios de año cuando algunos de los aficionados a los belenes decidieron constituirse en la Asociación belenista Corazón de La Mancha, una idea que surge en una zona “desasistida en cuanto a cultura del Belén, que sí existe en otros sitios”.
Su presidente Jesús Felipe ha confirmado a manchainformacion.com que la Asociación está dando sus primeros pasos y tras constituirse ya forman parte también de la Federación española de Belenismo.
Como asociación han presentado una memoria de actividades al Consistorio, que les ha cedido un local para desarrollar su labor y que en estos momentos se enfrentan a dos retos importantes, por un lado, el equipo de Gobierno les ha encargado montar el Belén del Ayuntamiento y por otro les ha confiado alrededor de cuarenta piezas de gran valor para su restauración.
El nombre de Corazón de La Mancha está fundamentado en el interés que tiene esta asociación de aglutinar a las personas interesadas en la cultura de los belenes que existen en la zona “y hacernos así más fuertes”. De hecho, según Jesús Felipe, ya hay personas interesadas en poblaciones como Campo de Criptana y Herencia, ambas en la provincia de Ciudad Real.
Las actividades que propone este colectivo son amplias y contemplan, por ejemplo, la celebración de charlas culturales sobre lo que era Palestina hace 2.000 años, otras sobre arte e historia, así como cursillos de iniciación al belenismo que impartirán en colegios “para que haya una cantera joven interesada en el Belén”. También pretenden llevar esta cultura a personas con discapacidad.
MAESTRO BELENERO
Los miembros de esta nueva asociación pretenden estar en continuo proceso de aprendizaje. Por eso invitan a profesionales de este arte para aprender de ellos. Este ha sido el caso del alicantino Roberto Martínez Bacaicoa que ha estado unos días en Alcázar de San Juan para impartir un curso de perfeccionamiento sobre los métodos para hacer montañas y otras edificaciones en los belenes.






































































