


Las convocatorias de protesta contra los recortes en Educación y la Reforma Wert planteadas por la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) está siendo seguida en Alcázar de San Juan, donde unos 200 alumnos, según el sindicato de estudiantes están haciendo huelga a las puertas del Instituto Juan Bosco.
En declaraciones a manchainformacion.com, el portavoz del Sindicato de Estudiantes, Álvaro González ha explicado que la protesta está justificada porque los planteamientos del Gobierno están haciendo que la educación “tenga una menor calidad y limita el acceso para todos”. Además, las aulas “se masifican” con unos 40 alumnos por clase en Bachiller y existe una “falta de material que no permite una buena educación”. Otro “impedimento” que propone esta reforma, es según ha señalado, que para continuar estudiando sea necesario superar nuevos exámenes acceso, una especie de “reválidas” en cuarto de la ESO para poder acceder a Bachillerato; en segundo de Bachillerato para llegar a la PAU con el título de Bachiller, ya que en caso contrario no se podría hacer la Prueba de Acceso a la Universidad y un examen en la facultad elegida para estudiar antes de estar. En todos los casos, de no superar el examen en cuestión, no se puede acceder al siguiente nivel, ha apuntado Álvaro González.
Durante esta mañana también están recogiendo firmas en contra de estas reformas y a media mañana tenían ya unas 400. Los alumnos están satisfechos con el apoyo que están recibiendo por parte de los profesores en este día de protesta.
En nombre del profesorado y de la Coordinadora a favor de la Escuela Pública, Ándres Nebot ha indicado que están apoyando esta protesta en los recreos porque coindice con las mismas reivindicaciones que tienen ellos mismos. En este sentido, ha considerado “necesarias” estas protestas porque “todo va a peor y tan a peor va que lo que parecía una cuestión corporativa al principio, se ha demostrado que es que la educación pública estaba en peligro, hasta el punto que los padres se han sumado a nuestras reivindicaciones, un hecho que casi nunca se había dado”.
Nebot confía en que estas medidas de protesta den sus frutos en pro de la educación pública y “la presión, el ver que no nos conformamos, ni nos resignamos hará que haya una respuesta democrática y si en las próximas elecciones sigue este ambiente de indignación y los servicios públicos siguen peligrando, veo complicado que los que están haciendo esto puedan pensar que van a volver a ganar para seguir haciendo estos recortes”.








































































