Este museo, cuyas nuevas instalaciones se encuentran en el Palacio Real de Villafranca del Panadés, se remonta al año 1926, cuando se dieron los primeros pasos para la promoción vinícola en la localidad barcelonesa que dieron como resultado la constitución del primer patronato del Museo de Villafranca el 14 de agosto de 1935. La guerra civil interrumpió el proyecto que se retomó diez años después, cuando ya por fin comenzó a funcionar el primer museo del vino de España.
En febrero de 2010 se iniciaron las obras de reforma y rehabilitación integral del edificio de origen gótico conocido como Palacio Real. Las obras han tenido una duración de dos años y medio, y han contado con un presupuesto total de 3.157.096,14 euros.
El edificio rehabilitado tiene 1.800 metros cuadrados de superficie útil, de los que cabe destacar los 500 metros cuadrados de superficie de exposición, un nuevo auditorio con capacidad para 170 personas, una tienda y un espacio para la degustación y la promoción de las culturas del vino y el cava.
Como presidente de Acevin, Diego Ortega se interesó por este nuevo espacio expositivo que viene a potenciar la promoción de la cultura del vino y el turismo enológico en un momento en que, pese a la crisis, este tipo de oferta de ocio vivió durante el pasado año un incremento del seis por ciento en el conjunto de España.
Durante su visita por tierras catalanas, Ortega también tuvo ocasión de asistir a la inauguración de la XVI Muestra de Cavas y Gastronomía (Cavatast) de San Sadurní de Noya. Además, realizó una visita guiada a las Bodegas Torres, de Villafranca del Panadés, que han resultado premiadas por las Rutas del Vino de España.









































































