


En el Museo Municipal y con el aforo prácticamente lleno, el doctor Poveda ha explicado que la depresión suele ir unida al otoño, por ser la estación del año en la que las noches se hacen más largas y los días más cortos y por coincidir con el mes de los muertos, no sólo porque esté fijado así en el calendario, sino porque “es el mes en el que más gente muere porque vienen las gripes y otras enfermedades cardiorespiratorias”.
En este contexto existe un tipo de depresión que es la “reactiva a lo que pasa” y en la que también puede influir la situación social. El planteamiento de la conferencia del doctor Poveda estaba enfocado en el sentido constructivo de la enfermedad, con la intención de no verlo “sólo como la depresión, lo que nos faltaba ahora, sino que a veces es un momento en el ciclo vital en el que puede que sea importante cambiar de actividades, porque no deja de ser una señal de alerta del organismo que dice que no está bien” y como consecuencia, la persona tiende a dormir más y “a enletecerse más” y el mayor riesgo de la depresión “es el suicidio”, que además en el caso de los adolescentes “es la segunda causa de muerte”. De ahí que incidiera en la importancia de considerar también la adolescencia como “una oportunidad de cambio y una oportunidad de recambio y un momento de la vida en el que se cincela lo que va a ser el ser humano de adulto, por lo que es un momento de oportunidad”.
La depresión como otros momentos del ser humano tiene tres procesos que son la aceptación, el reconocimiento y la superación y este último es importante la ayuda del profesional que tiene que intervenir, pero también lo es el entorno familiar que es el que detecta el problema, “porque a veces la persona está tan deprimida que no se da cuenta de que lo está”. En este punto entra en juego la terapia sistémica que “es la que se apoya en la terapia familiar para ayudar a esas personas”, como complemento a la farmacoterapia.
Existen una serie de criterios para detectar una depresión relacionados con el cambio en el ritmo del sueño o una alteración en la alimentación, así como “el desinterés por todo” y aunque a veces en la vida hay ciclos en los que se está más o menos animados, de la depresión “te das cuenta porque existe un cansancio que no es de estar cansado sino que no te puedes recuperar, por lo que hay que parar y buscar si es un problema y atenderlo médicamente”. En la actualidad, la medicina integrativa trata es de abordar al ser humano como un ser integral desde el punto de vista psicológico, farmacológico y también desde otros aspectos como la terapia sistémica que “es el sistema familiar y social que tiene que soportar”.
“Donde está el problema está la solución”, es el título de la conferencia, ya que el doctor Poveda entiende que si “no ves donde está el problema no hay manera de solucionarlo y por ejemplo se puede decir que la adolescencia es un problema pero también es una oportunidad, y la depresión, igual. Cuando aparece el problema es el momento de contrastar lo que uno tiene y lo que ha tenido. De entrada una depresión puede ser un trastorno, pero también una oportunidad de valorar la vida”.








































































