Villar ha indicado que, «como es obvio, los sindicatos y los ciudadanos que quieran tienen todo el derecho a convocar una huelga, debido a los recortes demoledores de nuestro gobierno. Si bien ha subrayado que aunque respeta esta decisión no la comparte, ya que el parar un país y paralizar nuestras empresas (públicas y privadas) no hará más que empeorar nuestra situación económica sabiendo que los creadores de esta crisis no son ni obreros ni empresarios, sino la mala gestión y la corrupción de la casta política».






































































