La agricultura continúa siendo una de las actividades que mejor define el territorio y la economía de La Mancha. En municipios como Campo de Criptana, las explotaciones familiares mantienen un papel relevante en un sector marcado por la evolución de los cultivos, los costes de producción, las condiciones climatológicas y la necesidad de adaptar las formas tradicionales de trabajo a las nuevas demandas del mercado.
En este contexto se encuentra Agro Villajos, una explotación agrícola de Campo de Criptana cuya gestión corresponde actualmente a los hermanos Isidoro y Javier Angulo, vinculados a una trayectoria familiar de varias generaciones dedicada a la agricultura. Su producción combina diferentes cultivos, entre ellos patata, cebolla, cereal y viñedo, dentro de un modelo diversificado que responde a los distintos ciclos y campañas agrícolas.
En los últimos años, esta explotación ha incorporado además una nueva vía para comercializar parte de su producción a través de Patatas Villajos, una marca propia centrada principalmente en la comercialización de patata y cebolla y que suma la venta directa y online a los canales habituales del sector.

Tres generaciones ligadas al cultivo de patata
El cultivo de patata forma parte de la trayectoria agrícola de la familia Angulo desde hace décadas. En el día a día de la explotación sigue estando presente Isidoro Angulo, que continuó la actividad iniciada por su padre y que ahora comparte el trabajo con sus hijos, Isidoro, Javier y Fernando.
La experiencia acumulada durante generaciones constituye la base de una actividad que ha ido incorporando nuevos métodos de trabajo y fórmulas de comercialización. La explotación mantiene así su carácter familiar al tiempo que adapta parte de su actividad a las nuevas posibilidades que ofrece el mercado.
En el caso de la patata, Agro Villajos trabaja con distintas variedades en función de su destino. Entre ellas se encuentra la Agria, empleada habitualmente por la industria del frito, y la Rudolph, orientada principalmente al consumo doméstico. Esta última, de piel roja y carne blanca, se presenta en diferentes formatos y tiene distintos usos en la cocina.
La creación de Patatas Villajos supuso dar un paso más en este recorrido al incorporar la comercialización directa como una alternativa para parte de la producción.
Del campo al consumidor
Tras la recolección, la patata inicia un proceso de selección, conservación y preparación antes de llegar a los distintos destinos comerciales. No toda la producción sigue el mismo recorrido: una parte se dirige a la industria, mientras que otra se comercializa para consumo doméstico a través de la marca Patatas Villajos.

La incorporación de internet ha abierto una nueva vía para la comercialización de la producción. A través de sus canales digitales, Patatas Villajos puede mostrar sus productos, facilitar los pedidos y mantener una comunicación directa con los consumidores. Este proceso forma parte de la transformación que está experimentando el sector agroalimentario, en el que las nuevas herramientas digitales conviven con los sistemas de comercialización habituales.
Para una explotación agrícola la venta online supone ampliar las posibilidades de comercialización. Las nuevas tecnologías permiten presentar los productos, gestionar pedidos y mantener una comunicación directa con los clientes sin alterar el carácter esencial de su actividad: el trabajo sobre el terreno y el conocimiento acumulado durante generaciones.
Patata, cebolla, cereal, leguminosas y viñedo
Aunque la patata ocupa un lugar destacado en Agro Villajos, la explotación mantiene una producción diversificada con cebolla, cereal, leguminosas y viñedo, adaptada a distintos ciclos agrícolas y destinos de mercado. Una combinación que permite afrontar cada campaña con diferentes producciones y mantener la actividad agrícola durante buena parte del año.

En Agro Villajos, esa evolución se traduce en la convivencia de la agricultura familiar con nuevas formas de comercialización. Tres generaciones después, el campo continúa siendo el origen de la actividad, mientras que la venta directa y los canales digitales abren nuevas posibilidades para que productos como la patata y la cebolla lleguen desde Campo de Criptana hasta el consumidor.









































































