Diversos puntos de la provincia de Guadalajara, como Humanes en La Campiña, Ocentejo en el Alto Tajo o Tobillos en el Señorío de Molina han podido contemplar esta noche auroras boreales.
La hiperactividad que está registrando el Sol en el transcurso de este cambio de ciclo solar provocado por la variación periódica de la actividad magnética, suceso que acontece cada once años aproximadamente, está provocando la observación de fenómenos increíbles en latitudes anómalas, ha expuesto la Agrupación Astronómica de Guadalajara, Astroguada, a través de una nota de prensa.
La descomunal erupción solar que está en el origen de este fenómeno tuvo lugar en torno a las 17.40 horas del pasado domingo en una mancha solar situada en la AR (Active Region) 4345, casi en el centro del Sol, y alcanzó su punto álgido alrededor de las 18 horas UTC, en torno a las 19.00 horas en horario peninsular.
Una región activa es un área de la superficie del Sol que registra un campo magnético excepcionalmente fuerte, capaz de ocasionar fenómenos como manchas y llamaradas solares o eyecciones de masa coronal (CME).
La intensidad en estos campos puede superar hasta un millar de veces el promedio de este tipo de sucesos debido a la torsión y movimiento del plasma.
Según Astroguada, lo asombroso de esta erupción que se generó en un grupo de manchas solares identificadas por el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA es que la intensidad se mantuvo inalterable hasta las 22.00 horas UTC, es decir, más de cuatro horas.
La expulsión de esa masa coronal provocó una radiación solar severa de nivel S4, que se tradujo en una tormenta geomagnética de categoría G4, que la comunidad científica ha calificado como la más intensa de los últimos 22 años.
Las partículas en forma de protones y electrones que contienen las tormentas solares es la causante de las auroras boreales que en la noche de este lunes al martes se han podido observar en diferentes lugares de la geografía de Guadalajara.
Así, Julián García y Alfonso Espinosa, socios de la Agrupación Astronómica de Guadalajara, pudieron captar este fenómeno en la localidad de Humanes, muy cerca de la capital.
En el pueblo de Tobillos, pedanía del Ayuntamiento de Mazarete, José Antonio Rodríguez, socio de AstroGuada, también tuvo la oportunidad de inmortalizar este momento.
A 40 kilómetros en línea recta, el astrofotógrafo Raúl Villaverde plasmó desde el pueblo de Ocentejo este espectáculo de luces naturales debido a la colisión de las partículas solares con los gases de la atmósfera terrestre.
La tonalidad roja y rosácea de las auroras boreales que se han podido ver en la noche de este lunes al martes en numerosos puntos de la geografía española, entre ellos, la provincia de Guadalajara, obedece al choque de las partículas que contenía la tormenta solar generada por la erupción del domingo en el Sol con átomos de oxígeno a altitudes muy elevadas, es decir, más allá de 240 kilómetros en la ionosfera, capa crucial de la atmósfera donde la radiación solar ioniza con los gases.


































































