La Junta Directiva de la Sociedad Cervantina de Alcázar disfrutó este jueves 22 de enero de un almuerzo extraordinario en el Comedor del Grado Formativo de Hostelería y Turismo del IES Universidad Laboral de Toledo.
Bajo la dirección de Luis Canorea Ruiz, responsable del grado, los estudiantes de Sala y Cocina ofrecieron una experiencia gastronómica de primer nivel que incluyó desde el cóctel Ínsula Barataria, duelos y quebrantos, hasta sopa de ajo quijotesco, tiznao de bacalao de tierra adentro, verduras guisadas campesinas y perdices a la toledana, para acabar con un exquisito postre con bizcochá, delicias de Dulcinea, vainilla y flor manchega
Pero este almuerzo fue mucho más que un festín culinario. Entre plato y plato, los alumnos leyeron fragmentos del Quijote que los cervantistas alcazareños se encargaron de explicar y comentar a todos los comensales, entre los que se encontraban representantes de la Fundación Mahou San Miguel, patrocinadora de diversas actividades de este grado formativo.
De este modo, los estudiantes pudieron profundizar en el conocimiento de la obra cumbre de Cervantes mientras ponían en práctica sus habilidades profesionales.
La jornada comenzó con una visita guiada por Luis Canorea Ruiz a la extraordinaria biblioteca del centro, que atesora más de 20.000 volúmenes, entre ellos valiosos ejemplares del Quijote y La Galatea. Los cervantófilos alcazareños quedaron admirados ante estos tesoros bibliográficos que enriquecen el patrimonio cultural del instituto toledano.
La atención dispensada por el grupo de alumnos fue exquisita en cada detalle, lo que mereció una extensa ovación final por parte de los comensales, que quisieron agradecer su dedicación con un pequeño obsequio.
Un almuerzo que demostró que la literatura cervantina y la gastronomía manchega forman un maridaje perfecto, capaz de alimentar tanto el cuerpo como el espíritu.




































































