La Sierra de los Molinos de Campo de Criptana ha sido este viernes el punto de partida de la primera edición del Camino del Quijote, una nueva propuesta de cicloturismo impulsada por la Diputación de Ciudad Real dentro del programa Legado Quijote. Un total de 84 ciclistas han tomado la salida para afrontar un recorrido de larga distancia diseñado para descubrir la provincia a través de sus paisajes, su patrimonio y algunos de sus principales enclaves vinculados al universo cervantino.
La prueba cuenta con dos modalidades circulares: un recorrido de aproximadamente 425 kilómetros por carretera y otro de 365 kilómetros en modalidad gravel. Los participantes disponen de una ventana máxima de 36 horas para completar los itinerarios. El planteamiento no es estrictamente competitivo, sino que busca que la bicicleta se convierta en una herramienta para conocer el territorio.

La salida desde el Cerro de la Paz convierte además a Campo de Criptana en el inicio y final de una iniciativa que pretende trascender el propio fin de semana de la prueba. Así lo ha defendido el diputado provincial Benjamín de Sebastián, quien ha señalado que el objetivo no se limita a reunir a los participantes durante unas horas, sino a consolidar un circuito que pueda ser recorrido durante todo el año. “No se trata solo de la prueba de hoy”, ha subrayado, poniendo el foco en el carácter permanente del proyecto y en la posibilidad de que ciclistas llegados desde otros puntos puedan recorrer la provincia y conocer sus recursos culturales y naturales.
Un recorrido para descubrir la provincia
El itinerario atraviesa diferentes municipios y enclaves de Ciudad Real, entre ellos Tomelloso, el entorno del Castillo de Peñarroya y las Lagunas de Ruidera, Villanueva de los Infantes, Valdepeñas, Almagro, Bolaños de Calatrava, Daimiel, Puerto Lápice y Consuegra. El recorrido está concebido para que los ciclistas no se limiten a atravesar estos lugares, sino que puedan acercarse a su patrimonio y a los distintos atractivos del territorio.

El organizador de la prueba, Manuel Cámara, ha definido el estreno como un escaparate para la provincia y ha destacado precisamente la posibilidad de que el Camino del Quijote permanezca abierto durante los doce meses del año.
La iniciativa pretende así vincular deporte y turismo mediante una ruta inspirada en el universo de Miguel de Cervantes. Para la organización, el atractivo reside tanto en el reto físico como en el entorno por el que discurre, con la Sierra de los Molinos como símbolo de un proyecto que aspira a proyectar la imagen de Ciudad Real más allá de la competición deportiva.
El alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro, ha destacado durante la jornada el valor de que la prueba tenga su salida y llegada en este enclave. A su juicio, el Camino del Quijote puede contribuir a promocionar la provincia y, especialmente, aquellos elementos patrimoniales que convierten a Campo de Criptana en uno de los referentes del imaginario quijotesco.

Deporte, patrimonio y turismo
El delegado de Educación y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José Caro, ha incidido en que el proyecto permite utilizar el deporte como vía para acercarse al territorio. “No se trata solo de dar pedales, también es necesario levantar la vista para poder apreciar la riqueza patrimonial y la riqueza natural de nuestra provincia”, ha señalado.
En la misma línea, el vicepresidente segundo de la Mesa de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres, ha situado la iniciativa dentro de la estrategia de promoción turística de la provincia y ha destacado la colaboración entre administraciones, ayuntamientos y organización.
El Camino del Quijote se integra en Legado Quijote, un programa de la Diputación de Ciudad Real que busca reforzar la proyección cultural y turística de la provincia a través de la figura de Don Quijote y del patrimonio vinculado al universo cervantino.
Más allá de los 84 ciclistas que participan en esta primera edición, el proyecto incorpora además un camino permanente y un sistema de seguimiento del recorrido, con la intención de facilitar que nuevos visitantes puedan realizarlo durante todo el año. La organización ha planteado también un pasaporte o cartilla para registrar el paso por diferentes puntos del itinerario, siguiendo en cierta medida el modelo de otros grandes recorridos turísticos y culturales.

Con la salida desde la Sierra de los Molinos, el Camino del Quijote da así sus primeras pedaladas con una propuesta que pretende unir ciclismo, turismo, patrimonio y territorio y convertir el legado cervantino en un nuevo argumento para recorrer la provincia de Ciudad Real sobre dos ruedas.








































































